¿En qué consiste?
Enfermedad cardíaca es un término general que se utiliza para referirse a una gran variedad de trastornos agudos y crónicos que afectan a uno o más componentes del corazón. Localizado en la parte izquierda de la cavidad torácica, el corazón es un órgano muscular del tamaño de un puño, que bombea sangre de manera contínua, con unas 100.000 pulsaciones diarias. La sangre que moviliza el corazón transporta oxígeno y nutrientes a todo el organismo y también elimina dióxido de carbono y productos de deshecho. El corazón mantiene su propio aporte de oxígeno a través de un conjunto de arterias y venas coronarias. El corazón es también un órgano endocrino que produce hormonas como la hormona natriurética atrial (ANP) y el péptido natriurético tipo B (BNP), que se encargan de coordinar la función cardíaca con los vasos sanguíneos y los riñones.
En su interior, el corazón está básicamente vacío. Se divide verticalmente en dos mitades por un septum y cada mitad del corazón tiene dos cavidades internas, las aurículas y los ventrículos. La sangre venosa entra en la parte derecha del corazón por la aurícula derecha y se bombea por el ventrículo derecho hacia los pulmones, donde se libera dióxido de carbono y se incorpora oxígeno. La sangre oxigenada de los pulmones entra a la aurícula izquierda y se bombea desde el ventrículo izquierdo hacia las arterias encargadas de distribuirla por todo el organismo. Cuatro válvulas cardíacas regulan la dirección y el flujo de la sangre a través del corazón. El ruido característico del latido del corazón se debe a la apertura y cierre de dichas válvulas. El músculo cardíaco propiamiente dicho se conoce como miocardio. Como recubrimiento interno de las cavidades del corazón y de las válvulas se encuentra una membrana llamada endocardio. Envolviendo externamente al corazón se encuentra el pericardio, que es una fina membrana serosa (secretora de fluidos) por su parte interior y fibrosa por el exterior. El pericardio forma una barrera protectora alrededor del corazón que le permite contraerse en un ambiente libre de fricciones.
Las enfermedades que afectan al corazón pueden ser estructurales o funcionales. Cualquier proceso que lesione al corazón o que haga disminuir su aporte de oxígeno, lo hace menos eficiente, y además reduce su capacidad de llenado y bombeo, altera el equilibrio normal entre el corazón, los riñones y los vasos sanguíneos, provocando lesiones no únicamente en el corazón sino en todo el organismo.
Signos y Síntomas
Las enfermedades cardíacas pueden ser agudas o crónicas, y transitorias, relativamente estables o progresivas. Pueden originar una gran variedad de signos y síntomas que frecuentemente cambian y/o empeoran con el paso del tiempo. Las enfermedades cardíacas crónicas pueden presentar episodios de exacerbaciones con sintomatología aguda; estos episodios pueden resolverse espontáneamente o con tratamiento, o pueden persistir e incluso suponer una amenaza para la vida del individuo. Los pacientes con enfermedad cardíaca a edades más tempranas pueden presentar muy poca sintomatología y poco específica como fatiga, dificultad respiratoria en reposo o asociada al esfuerzo, mareos y/o náuseas; estos síntomas no indican el tipo de enfermedad cardíaca que padece el paciente y pueden verse en multitud de situaciones diferentes. Otros signos y complicaciones asociados a enfermedad cardíaca incluyen:
-
Arritmia - pulso irregular
-
Dilatación de una o más cámaras cardíacas, causando que su interior se vuelva más grande debido al aumento de la presión
-
Un embolismo - obstrucción de un vaso sanguíneo por un material que se ha desplazado desde otra zona del organismo; suele tratarse de coágulos de sangre, aunque también pueden ser materia grasa, aire, e incluso líquido amniótico
-
Incapacidad de asegurar demandas elevadas de oxígeno y de eliminar los productos de deshecho durante la realización de ejercicio físico
-
Infarto - muerte de las células musculares debido a la obstrucción del flujo sanguíneo
-
Contracción insuficiente - llenado o vaciado incompleto
-
Dolor, debido normalmente a la isquemia - falta de oxígeno debida a la reducción del flujo sanguíneo
-
Regurgitación - reflujo sanguíneo que provoca un aumento de la presión en los vasos sanguíneos de los pulmones y del hígado
-
Estenosis - estrechamiento o apertura insuficiente de las válvulas del corazón
-
Muerte tisular - pérdida permanente de tejido cardíaco debido a la falta de aporte de oxígeno, conduciendo a la aparición de cicatrices y fibrosis
-
Hipertrofia ventricular - aumento del grosor de las paredes del corazón, lo que provoca una disminución en el tamaño de las cámaras y también una pérdida de flexibilidad del corazón
Las enfermedades cardíacas pueden deberse a:
-
Abuso de alcohol
-
Uso de esteroides anabolizantes
-
Aterosclerosis
-
Trastornos autoinmunes
-
Infecciones bacterianas
-
Consumo de cocaína
-
Defectos congénitos (presentes desde el nacimiento)
-
Diabetes
-
Dieta desequilibrada, con alto contenido en grasas saturadas y en colesterol
-
Hipertensión
-
Lesión o traumatismo
-
Sedentarismo
-
Hábito tabáquico
-
Trastornos tiroideos (hipo o hiperfunción)
-
Toxinas, como el mercurio y algunas veces fármacos quimioterápicos y/o retrovirales (tratamiento para el HIV/SIDA)
-
Infecciones víricas








