Tratamiento
Las alteraciones mieloproliferativas no se pueden prevenir o curar en la mayoría de casos. El objetivo del tratamiento es enlentecer la progresión de la enfermedad y aliviar los síntomas y las complicaciones debidas a una producción de células, en muchos casos disfuncionales, excesiva o deficitaria. En la policitemia vera se hacen flebotomías (extracción de sangre) para disminuir la cantidad de hematíes y disminuir el hematocrito. Se monitoriza al paciente para decidir en que momento se necesita volver a repetir la flebotomía. La esplenomegalia (aumento del bazo) y el prurito (picor) puede persistir y puede aparecer déficit de hierro. Si no se puede hacer la flebotomía, se le puede dar hidroxilurea (quimioterapia) para disminuir la producción celular.La hidroxilurea (o la radioterapia) se usa también en los pacientes con mielofibrosis, ya que reduce temporalmente el dolor por esplenomegalia, pero puede también reducir la cantidad de leucocitos, por lo que el paciente es más susceptible a las infecciones y se necesitan antibióticos de manera frecuente.
En caso de anemia es necesario realizar transfusiones sanguíneas, y en casos de esplenomegalia se porcede a una esplenectomia. Si se encuentra un donante adecuado, un transplante de médula ósea puede curar la mielofibrosis en algunos pacientes jovenes.
Los pacientes con trombocitemia asintomáticos se han de vigilar pero el tratamiento es opcional y no hay un acuerdo general sobre la necesidad del tratamiento. Una pequeña dosis de aspirina al día para disminuir la agregabilidad plaquetaria y la coagulación puede ser suficiente.
La hidroxilurea y el anagrelida (un anticoagulante) reducen el número de plaquetas. Si ésta reducción no es suficientemente rápida, se puede hacer una plasmaféresis, en la que se saca la sangre para separar las plaquetas del resto. Si la trombocitemia no se debe a una alteración de la médula ósea, habrá que tratar la causa para solucionarla.








