En qué consiste?
El síndrome del ovario poliquístico (SOP), también conocido como síndrome de Stein-Leventhal, es un trastorno común que afecta entre un 5 y un 10% de las mujeres en edad fértil. Se trata probablemente del trastorno hormonal más frecuentemente observado en mujeres en edad fértil, siendo además una de las causas principales de infertilidad. Aunque la causa subyacente no está bien establecida, en general el SOP se caracteriza por un exceso de la producción de andrógenos (hormonas masculinas - generalmente testosterona), ausencia de ovulación (no se libera el óvulo del ovario) y amenorrea, y resistencia a la insulina en grado variable.
En la mujer, los andrógenos son sintetizados en pequeñas cantidades por los ovarios y las glándulas suprarrenales. Una sobreproducción, incluso leve, puede conducir a síntomas como el hirsutismo (crecimiento de pelo en áreas como la cara y el pecho) y acné. En casos extremos se produce virilización - desarrollo de características físicamente masculinas como una voz más grave y un patrón masculino del crecimiento del pelo y/o calvicie.
Los desequilibrios hormonales también afectan al ciclo menstrual, causando problemas de infertilidad. La mayoría de las mujeres que presentan SOP carecen de períodos regulares. A menudo, presentan de manera crónica anovulación y amenorrea (ausencia de menstruación), pero también pueden presentar menstruaciones irregulares y sangrados uterinos. En el SOP ambos ovarios suelen tener un tamaño tres veces superior al normal. En el 90% de mujeres con SOP la realización de una ecografía (ultrasonidos) de los ovarios pondrá de manifiesto los quistes - pequeñas estructuras foliculares inmaduras rellenas de fluido que albergan los óvulos - en la superficie del ovario. Estos quistes ováricos a menudo se alinean dando el aspecto de un “collar de perlas.” Cuando el óvulo no es liberado, y no aparece menstruación, no se produce la suficiente cantidad de progesterona. Esto conduce a un desequilibrio hormonal en el cual el estrógeno predomina. Todo ello puede conducir a un crecimiento excesivo de la capa interna del útero (hiperplasia endometrial), aumentando el riesgo de padecer cáncer endometrial. Las mujeres con SOP que lleguen a ovular y queden embarazadas tienden a tener un mayor riesgo de aborto.
Aunque la causa de SOP no está clara, algunas teorías explican que la resistencia a la insulina puede ser un factor clave. La insulina es imprescindible para el transporte y el almacenaje de la glucosa a nivel celular; ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre y juega un papel importante en el metabolismo de los carbohidratos y de los lípidos. Cuando existe una resistencia a la insulina a nivel celular, el organismo intenta compensarlo aumentando su síntesis. Esto conduce a una hiperinsulinemia, niveles elevados de insulina en sangre. Algunos creen que esta hiperinsulinemia puede ser una de las causas de un aumento de la producción de andrógenos por los ovarios.
La mayoría de las mujeres con SOP presentan distintos grados de resistencia a la insulina, obesidad, y alteraciones lipídicas. La resistencia a la insulina tiende a ser más pronunciada en aquellas mujeres obesas y con ausencia de ovulación. Todo ello hace que todas las mujeres con SOP tengan mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular.