El equilibrio normal entre los ácido y las sustancias alcalinas (bases) se mantiene gracias a la existencia de sitemas compensadores en la sangre y por la función reguladora de pulmones y riñones, que excretan las sustancias de desecho necesarias para prevenir la acumulación en exceso de ácidos (acidosis) o álcalis (alcalosis) tanto en sangre como tejidos. En una situación de equilibrio ácido-base normal, la sangre es ligeramente alcalina con un pH entre 7.35-7.45 (se coonsider pH neutro el de 7 y pH alcalino por encima de 7).


Este artículo fue modificado por última vez  26.02.2007