Alteración del equilibrio ácido-base del organismo en la que la sangre y los tejidos son más ácidos de lo normal. Puede ser de origen respiratorio por el acúmulo de dióxido de carbono, o de origen metabólico debido, por ejemplo, a una diarrea prolongada o grave, a una alteración renal, a una complicación de la diabetes o a algún tipo de intoxicación (salicilatos, cianuro, isoniazida o metanol).


Este artículo fue modificado por última vez  13.01.2008