Estado de deterioro mental, especialmente de la memoria y el juicio, a menudo acompañado de desorientación, estupor y desintegración de la personalidad. Se puede deber a enfermedades metabólicas, intoxicación o lesiones; en estos casos es a menudo reversible si se trata la enfermedad responsable. Si se produce por la enfermedad de Alzheimer, por daño neurológico, o por degeneración del tejido cerebral debida a la edad (demencia senil), suele ser irreversible.


Este artículo fue modificado por última vez  26.02.2007