Disminución de la concentración de glucosa en sangre, a menudo asociada a la administración de un exceso de insulina, a excesiva secreción de insulina por el páncreas o a un ayuno. Los síntomas incluyen dolor de cabeza, debilidad, ansiedad, cambios de personalidad y, si es grave y no se trata, coma y muerte. Se trata con administración de glucosa.


Este artículo fue modificado por última vez  26.02.2007