Parte líquida de la sangre sin coagular, de color amarillento, obtenida después de separar los elementos celulares. Contiene agua, electrolitos, glucosa, grasas y proteínas. Permite la circulación y el transporte de células como eritrocitos, leucocitos y plaquetas. Ayuda, además, a mantener el equilibrio hidroelectrolítico y ácido-base del organismo y a transportar sustancias de desecho.


Este artículo fue modificado por última vez  26.02.2007