También conocido como: Tacto rectal.

Prueba comúnmente realizada para detectar cáncer de próstata. El paciente debe tumbarse de lado para que el médico pueda introducir su dedo (con un guante y con la ayuda de un lubricante) en el recto, en busca de algún tipo de crecimiento anómalo. La localización de la próstata permite que ciertos cánceres prostáticos puedan detectarse por un tacto rectal. La prueba no es dolorosa aunque no es agradable.


Este artículo fue modificado por última vez  03.04.2015