También conocido como: Hipersensibilidad

¿En qué consiste?

Las alergias son estados de hipersensibilidad o reacciones exageradas del sistema inmune hacia sustancias que, en condiciones normales, no causan reacción alguna en la mayoría de individuos. Las sustancias que desencadenan estas reacciones reciben el nombre de alérgenos.

Se estima que a nivel mundial el porcentaje de personas que sufren algún tipo de alergia ha aumentado significativamente en los últimos 50 años; casi el 50% de los niños presenta algún tipo de alergia como mínimo a un tipo de alimento, insecto, fármaco, animal o sustancias vegetales.

A pesar de que todo el mundo puede desarrollar una alergia, el hecho de tener familiares con alergia aumenta el riesgo de desarrollarla. Sin embargo, aunque exista una predisposición, la persona no tiene porqué reaccionar de manera anómala a las mismas sustancias que sus familiares; depende del tipo de alérgeno al que se exponga y de la respuesta que genere su sistema inmune.

Las hipersensibilidades se agrupan en cuatro tipos (I a IV), según las partes del sistema inmune que estén activadas y en función del tiempo que tarde en aparecer la reacción alérgica.  

Dos de los tipos de hipersensibilidad comúnmente asociados a alergias son:

  • Hipersensibilidad inmediata de tipo I - las personas con este tipo de alergia producen, cuando se exponen a un alérgeno, unas proteínas conocidas como anticuerpos que consisten en inmunoglobulina E (IgE). Cuando estos anticuerpos se unen al alérgeno, se desencadenan en unos pocos minutos reacciones locales y a veces generales (o sistémicas).
  • Hipersensibilidad retardada de tipo IV - estas reacciones aparecen por interacciones entre alérgenos y una células inmunes específicas sensibilizadas conocidas como linfocitos T.

Tipo I
La hipersensibilidad de tipo I afecta principalmente a los sistemas respiratorio, intestinal y cutáneo. La primera vez que un individuo con predisposición se expone a la sustancia potencialmente alergénica, no se asocia a una reacción alérgica importante; sin embargo, esta persona, en ese primer contacto producirá anticuerpos de tipo IgE contra esa sustancia extraña (específicos contra el alérgeno en cuestión), quedando así definitivamente sensibilizada. Una vez una persona ya ha quedado sensibilizada, las exposiciones subsiguientes pueden provocar reacciones graves.

Los anticuerpos de tipo IgE producidos se adhieren en los tejidos a las células cebadas o mastocitos (un tipo de células especializadas) y en la sangre se unen a los basófilos (tipo de leucocitos). Esta unión pone en marcha al sistema inmune. En exposiciones posteriores al alérgeno, esta IgE específica reconoce el alérgeno, adhiriéndose al mismo e induciendo la liberación de mediadores químicos como la histamina; el resultado es el de originar una serie de signos y síntomas alérgicos característicos a nivel de la boca, la nariz o la piel (o cualquier otro punto de entrada del alérgeno).

La severidad de las reacciones alérgicas de tipo 1 es variable. A veces ocasionan inicialmente erupciones o urticaria, pero en contactos posteriores pueden producir una reacción alérgica aguda conocida como anafilaxis, que puede poner en peligro la vida del afectado. La anafilaxis consiste en una reacción multiorgánica que puede empezar con agitación, sensación de muerte inminente, palidez cutánea debida a una baja presión sanguínea (hipotensión) y/o desmayos o pérdida de conciencia. Sin la administración rápida de una inyección de adrenalina, la anafilaxis puede ser fatal.

Las reacciones alérgicas de tipo 1pueden producirse en respuesta a diversas sustancias, entre las que se incluyen:

  • Alimentos
  • Plantas - pólenes, semillas, hierba
  • Venenos de insectos
  • Saliva de perros y gatos, descamaciones de la piel de animales
  • Ácaros del polvo
  • Esporas del moho
  • Sustancias ocupacionales (látex)
  • Fármacos, como penicilina

También pueden existir reacciones cruzadas; por ejemplo una persona alérgica a la ambrosía puede también reaccionar anómalamente frente al melón, la sandía o los plátanos. La causa más frecuente de reacción anafiláctica grave causada por alimentos la constituyen los cacahuetes, los frutos secos como nueces y el marisco.

Tipo IV
Las reacciones de hipersensibilidad retardada de tipo IV suelen afectar a la piel y se definen así porque la reacción aparece de manera característica entre las 48 y 72 horas después de la exposición al alérgeno. Estas reacciones se producen cuando un antígeno interacciona con linfocitos T específicos y sensibilizados. Estos linfocitos liberan sustancias inflamatorias y tóxicas que a su vez atraen hacia el foco de la exposición a otras células sanguíneas de la serie blanca (leucocitos), resultando el proceso en una lesión tisular. En este caso, el sistema inmune no requiere de ningún mecanismo cebador; se puede desarrollar una reacción de tipo IV en el curso de la primera exposición al alérgeno. Un ejemplo común de este tipo de alergia lo constituye la reacción a la hiedra venenosa.

¿Qué es lo que no se considera una alergia?
Existen otras reacciones que ocasionan signos y síntomas similares a los de alergia pero que no son atribuibles a la activación del sistema inmune. Estas reacciones pueden obedecer a una causa tóxica y afectar a cualquier persona siempre que exista una exposición suficiente como sería el caso de una intoxicación alimentaria debida a toxinas bacterianas; o bien pueden deberse a una causa genética como intolerancia por deficiencias enzimáticas (por ejemplo, una incapacidad para digerir correctamente el azúcar de la leche generando una intolerancia a la lactosa, o una sensibilización al gluten en la enfermedad celíaca). En algunas personas pueden presentarse manifestaciones similares ante la ingestión de aspirina, de algunos antibióticos, de colorantes alimentarios y potenciadores del sabor como el glutamato monosódico. También se han descrito casos desencadenados por estímulos de tipo psicológico. A pesar de que todos los casos expuestos deben de ser investigados por un médico, no se trata en ningún modo de alergias y por lo tanto, no será posible identificarlos con las pruebas destinadas al estudio de alergias.

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Este artículo fue modificado por última vez  15.01.2015