También conocido como: Insuficiencia cardíaca

¿En qué consiste?

La insuficiencia cardíaca congestiva (ICC), también conocida como insuficiencia cardíaca, aparece cuando el corazón ya no puede bombear la sangre correctamente y ésta va quedando remansada en órganos y otras zonas del organismo, particularmente hígado, pulmones, manos y pies.

El corazón tiene dos lados y cuatro cámaras. La parte derecha del corazón recibe sangre pobre en oxígeno del organismo y la envía hacia los pulmones. La parte izquierda del corazón recibe sangre rica en oxígeno procedente de los pulmones y la bombea hacia todo el organismo.

Si la dificultad para bombear la sangre es debida a insuficiencia de la parte derecha del corazón, típicamente el individuo refiere que las piernas y los tobillos se le hinchan, empeorando la situación si el individuo permanece de pie y mejorando si está tumbado. Si la dificultad para bombear la sangre es debida a insuficiencia de la parte izquierda del corazón -al que le llega la sangre de los pulmones- el individuo presenta dificultad respiratoria y tos, sobretodo durante la realización de esfuerzos físicos como subir escaleras o cuando está acostado en la cama. Muchas personas con ICC presentan síntomas relacionados con la dificultad de bombeo de la sangre tanto de la parte derecha como de la izquierda del corazón.

Además de la hinchazón (edema) y dificultad respiratoria, los síntomas y signos incluyen palpitaciones o pulso rápido, debilidad y fatiga, intolerancia al ejercicio, tos o silbidos al respirar, aumento de peso de manera rápida, y pérdida del apetito o náuseas.

La ICC es una situación grave y progresiva que suele cronificarse y puede poner en peligro la vida del individuo. Puede afectar al lado derecho o al izquierdo del corazón, o a ambos, y resulta en un aporte disminuido de oxígeno y de nutrientes hacia las distintos sistemas del organismo, pudiendo ocasionar lesiones y pérdida de función de los mismos.

A pesar de que la ICC es debida a la incapacidad del corazón para bombear la sangre de manera adecuada, las causas pueden ser múltiples. A menudo la ICC acontece por lesiones cardíacas, ya sea por un aumento de la presión arterial (hipertensión), infarto agudo de miocardio previo o lesiones propias del corazón (miocardiopatías). La ICC también puede ocurrir por lesiones de las válvulas cardíacas o por lesiones del pericardio, la membrana que envuelve al corazón. Más raramente, la ICC ocurre porque el corazón debe bombear la sangre con más intensidad de lo habitual, como puede suceder en un hipertiroidismo severo, y no puede satisfacer la demanda. El riesgo de ICC es mayor en personas con sobrepeso, diabetes, en fumadores o en las que abusan del alcohol o de la cocaína.

La ICC es relativamente frecuente en ancianos ya que el corazón va perdiendo eficacia con la edad.

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Este artículo fue modificado por última vez  21.04.2014