También conocido como: ECV

¿En qué consiste?

La enfermedad cardiovascular (ECV) hace referencia a una serie de trastornos que pueden afectar al corazón (cardio) y/o a todo el sistema de vasos sanguíneos (vascular) del organismo.

La mayoría de enfermedades cardiovasculares reflejan alteraciones crónicas, condiciones que se desarrollan o persisten durante un largo período de tiempo. Sin embargo, algunas de las manifestaciones de la enfermedad cardiovascular pueden ser complicaciones agudas como un infarto agudo de miocardio y un accidente vascular cerebral, que ocurren de manera súbita cuando un vaso sanguíneo que aporta sangre al corazón o al cerebro queda obstruido.

La aceptación más conocida de enfermedad cardiovascular hace referencia a enfermedades asociadas a la aterosclerosis. Estos trastornos ocurren con mayor frecuencia entre personas fumadoras, obesas, con hipertensión arterial, con niveles altos de colesterol en sangre (especialmente colesterol LDL), que no practican ejercicio físico y/o con diabetes. La sanidad pública se esfuerza en disminuir la enfermedad cardiovascular animando a la población con los siguientes consejos:

  • Seguir una dieta equilibrada
  • Abandonar el consumo de  tabaco
  • Practicar algún ejercicio físico regularmente
  • Si se es diabético, controlar adecuadamente los niveles de glucosa en sangre

Además, existen algunos factores de riesgo no controlables, entre los que se incluyen edad, sexo e historia familiar:

  • El riesgo cardiovascular aumenta con la edad
  • Los varones suelen presentar mayor riesgo de enfermedad cardíaca, si bien el riesgo de las mujeres una vez alcanzada la menopausia se equipara al de ellos
  • El hecho de tener un familiar de primer grado con enfermedad cardíaca coronaria o con un accidente vascular cerebral antes de los 55 años o de los 65 años si se trata respectivamente de un hombre o de una mujer, aumenta el riesgo de la persona.

En Noviembre de 2013, el American College of Cardiology y la American Heart Association establecieron unas nuevas guías para establecer el riesgo de ECV. El principal objetivo de las recomendaciones era el de definir mejor los factores de mayor importancia en el establecimiento de este riesgo; además se pretendió proporcionar directrices para reducir el riesgo actuando sobre el estilo de vida y las opciones de tratamiento. Así por ejemplo, se incluyó una nueva fórmula de estimación del riesgo cadiovascular que ayuda a predecir el riesgo de ECV a 10 años vista y a lo largo de la vida. Esta herramiento es útil en personas sin enfermedad cardíaca y con edades comprendidas entre los 49 y los 70 años. En el cálculo se incluyen distintas variables: edad, sexo, raza, colesterol total, colesterol HDL, presión sanguínea (tensión arterial), presencia o ausencia de diabetes, y consumo o no de tabaco. Algunos expertos no son partidarios de esta estimación del riesgo y argumentan que sobreestima el riesgo, lo que podría resultar en el tratamiento innecesario con estatinas a personas que en realidad no lo requieren.

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Este artículo fue modificado por última vez  31.05.2015