También conocido como: Esprúe celíaco, enteropatía sensible al gluten, celiaquía

¿En qué consiste?

La enfermedad celíaca tiene una base autoinmune y se caracteriza por una respuesta inmune inapropiada al gluten -proteína presente en el trigo- y a otras proteínas de la dieta halladas en alimentos como la cebada y el centeno. Esta respuesta conduce a una inflamación del intestino delgado y a una lesión y destrucción de las vellosidades que recubren la pared intestinal.

Estas vellosidades son proyecciones (pliegues pequeños) que aumentan el área superficial del intestino permitiendo una mejor absorción de nutrientes, vitaminas, minerales, fluidos y electrolitos. Cuando una persona susceptible se expone al gluten, su organismo desencadena una respuesta inmune. Las células inmunitarias atacan estructuras de las vellosidades intestinales; también se producen proteínas inmunes conocidas como autoanticuerpos.

Mientras la persona siga estando expuesta a estas proteínas, seguirá produciendo la respuesta inmune y los autoanticuerpos. A partir del momento en que las vellosidades ya están lesionadas o destruídas, al organismo le va a costar mucho realizar una absorción correcta de los alimentos y la persona empieza a presentar síntomas asociados a malnutrición y malabsorción.

La enfermedad celíaca se da en todas las distintas áreas geográficas del planeta, aunque es más prevalente en individuos de procedencia y origen europeos. La prevalencia de la enfermedad en europeos y sus descendientes es del 1%. La enfermedad puede desarrollarse a cualquier edad aunque es más frecuente en la infancia y entre los 30 y 40 años, siendo más frecuente en mujeres que en hombres. Actualmente, la enfermedad se observa más a menudo en adultos que en niños, contrariamente a lo que sucedía hace algunos años.

Se cree que la aparición de la enfermedad obedece a una tendencia hereditaria en el desarrollo de la misma, de manera que existen factores ambientales, emocionales o físicos que la desencadenan (aunque el mecanismo exacto de su aparición no se conoce con exactitud). Según la National Digestive Diseases Information Clearinghouse, aproximadamente un 4% - 12% de los familiares de primer grado (padres, hermanos o hijos) de una persona afectada presenta también la enfermedad.

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Este artículo fue modificado por última vez  19.07.2015