Pruebas relacionadas

Pruebas de cribado

  • Citología vaginal o Papanicolau - se emplea ampliamente para detectar alteraciones precancerosas o cancerosas de las células cervicales o del cuello del útero. Las primeras alteraciones precancerosas provocan que las células del revestimiento interno y/o externo del cérvix empiecen a tener una apariencia distinta de las células cervicales normales. Cuando se detecta este tipo de células en la prueba de Papanicolau, se informa de la existencia de "células atípicas". Sin embargo, la presencia de células atípicas no es un signo totalmente específico de una condición precancerosa, ya que pueden aparecer transitoriamente en respuesta a infecciones o irritaciones del epitelio (capa de células) superficial del cérvix. En caso de no establecer ningún tratamiento, es probable que estas células atípicas precancerosas acaben transformándose en células cancerosas. En la citología vaginal, estos cambios celulares intermedios se califican como lesiones intraepiteliales escamosas de bajo grado o de alto grado
  • ADN del VPH - existen múltiples pruebas de ADN del VPH que permiten detectar infecciones por este virus, antes de que las anomalías celulares se hagan evidentes. Estas pruebas detectan en las células cervicales el ADN de distintos tipos de VPH de elevado riesgo. Algunas pruebas detectan VPH de alto riesgo pero sin determinar el tipo específico de VPH; otras detectan tipos específicos de VPH, los que se asocian más frecuentemente a cáncer

Recomendaciones

Organismos y sociedades como el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) y la American Cancer Society (ACS) recomiendan:

  • Mujeres entre los 21 y 29 años de edad -cribado con citología vaginal cada 3 años
  • Mujeres entre los 30 y 65 años de edad - cribado con citología vaginal y ADN del VPH cada 5 años (preferiblemente) o de no ser posible, cribado con citología vaginal cada 3 años (también aceptable)

No obstante, ya se apuntan posibles nuevas recomendaciones. La Food and Drug Administration (FDA) aprobó una prueba para detectar ADN de VPH con finalidades de cribado del cáncer cervical, lo que significaría que podría emplearse aisladamente sin necesidad de realizar un Papanicolau. En este sentido, un  grupo de expertos estableció ya unas recomendaciones transitorias (si desea más información acceda a este enlace):

  • Mujeres mayores de 25 años - prueba del ADN del VPH sin necesidad de realizar un Papanicolau
  • Si el resultado es negativo, repetir nuevamente el cribado al cabo de 3 años, no antes

Por ahora se cree que se requieren más estudios que permitan evaluar la utilidad de la prueba del VPH y el papel que juega en el cribado del cáncer cervical; no se sabe con certeza si a los 25 años es el mejor momento para ofrecer esta prueba con finalidades de cribado ni la frecuencia con la que debe repetirse el cribado.

Las organizaciones citadas anteriormente recomiendan un cribado más frecuente si la mujer presenta factores de riesgo, como exposición a DES (dietilestilbestrol) in utero, diagnóstico previo de un cáncer cervical o de una lesión cervical de alto grado, infección por el VIH o afectación del sistema inmune (inmunodepresión).

El cribado en menores de 21 años independientemente de que sean sexualmente activas no se recomienda actualmente debido a que la incidencia del cáncer en este grupo de edad es muy baja. Pueden obtenerse resultados falsamente positivos debido a alteraciones celulares consideradas normales y relativamente frecuentes. Estos resultados falsamente positivos pueden conllevar la instauración de un tratamiento caro e innecesario así como generar ansiedad.

Estas directrices tampoco recomiendan el cribado de cáncer de cuello uterino a mujeres mayores de 65 años con resultados negativos en cribados previos adecuados y sin  historia previa de anomalías celulares cervicales conocidas como CIN2+ o displasia en los 20 años anteriores. Se define como cribado previo adecuado la presencia de 3 citologías vaginales consecutivas negativas o bien 2 pruebas de ADN del VPH consecutivas negativas en los 10 años anteriores, habiéndose realizado una de ellas en los últimos 5 años.

Pruebas diagnósticas

Ante la presencia de un resultado positivo al cribado, el médico suele realizar alguna de las siguientes exploraciones:

  • Colposcopia - consiste en una prueba en la que se aplica una solución ácida en el cuello uterino o cérvix y con un dispositivo óptico especial, se observa cuidadosamente el cérvix para evaluar si existen áreas anómalas. También se puede realizar un test de Schiller; en este caso se aplica en el cérvix una solución de iodo que colorea de oscuro las células normales mientras que las células anómalas toman una coloración blanquecina o amarillenta
  • Biopsia - si en la colposcopia se hallan áreas anómalas en el cérvix, el médico toma muestras de pequeñas porciones de tejido cervical para que las examine un especialista. La única manera de asegurar que las células anómalas son realmente cancerosas, precancerosas o bien tan sólo reactivas a una situación concreta, es mediante una biopsia y observación microscópica

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Este artículo fue modificado por última vez  21.05.2017