AU   CN   CZ   DE   FR   GR   HU   IT   PL   UK   US 
Revisada por expertos
No comercial
Utilice la búsqueda y los menús de la página para ir directamente a lo que le interese
Búsqueda


 
Pruebas
Estados fisiológicos y enfermedades
Revisión general

Diabetes

¿En qué consiste? 
   Se define diabetes mellitus como el grupo de enfermedades ligadas a la incapacidad del paciente de producir o utilizar la insulina. De acuerdo con el Centro para para el Control y la Prevención de Enfermedades (datos del 2002), cerca de 18 millones de personas padecen diabetes en Estados Unidos, aunque unos 5 millones lo desconocen. La diabetes desajusta el equilibrio normal entre la insulina y la glucosa. Después de una comida, los hidratos de carbono se degradan a glucosa y otros azúcares simples. Esto provoca un aumento de la concentración sanguína de glucosa que hace que el páncreas libere insulina a la sangre. 

   La insulina es una hormona producida por las células beta del páncreas. Se encarga de regular el transporte de glucosa hacia la mayoría de células del organismo y, juntamente con el glucagón, otra hormona pancreática, mantiene la concentración de glucosa en la sangre dentro de unos intervalos. Si no hay suficiente insulina o ésta no es eficiente o si las células del organismo son resistentes a sus efectos (resistencia a la insulina), la concentración sanguína de glucosa se eleva y las células del organismo se "mueren de hambre". Esto puede causar problemas tanto agudos como crónicos dependiendo de la severidad de la deficiencia de insulina. La mayoría de los tejidos dependen de la glucosa para producir energía y algunos, como el cerebro y el sistema nervioso, dependen totalmente del transporte mediado por insulina. 

   Una hiperglucemia aguda (elevada concentración sanguínea de glucosa) puede ser una urgencia médica. El organismo intenta eliminar el exceso de glucosa mediante una excreción urinaria aumentada. Este proceso puede causar deshidratación y desajustar el equilibrio electrolítico del organismo ya que se pierde mucho sodio y potasio en la orina. Debido a que la glucosa no puede acceder a las células, el organismo intenta proporcionar otras fuentes de energía metabolizando ácidos grasos. Este proceso, mucho menos efectivo, conduce a una acumulación de cetonas (subproductos del metabolismo de los ácidos grasos) y desbarata el equilibrio ácido-base. Si no se detecta, la concentración elevada de glucosa en la sangre puede conducir a insuficiencia renal, pérdida de conciencia y muerte.

   Es posible que el paciente no detecte que su concentración de glucosa se mantiene elevada durante un cierto tiempo y permanece así de manera crónica. El organismo intenta controlar la cantidad de glucosa aumentando la producción de insulina y excretando glucosa por la orina. Los síntomas suelen aparecer cuando el organismo ya no es capaz de compensar la alta concentración de glucosa en la sangre. La hiperglucemia crónica puede causar lesión a largo plazo de los vasos sanguíneos, nervios y cualquier órgano que puede conducir a otras enfermedades como la hipertensión, derrames cerebrales y enfermedad cardiaca. El daño producido por la hiperglucemia es acumulativo y puede empezar antes de que el paciente se cerciore de que padece diabetes. Cuanto más temprano es el diagnóstico, mayores son las oportunidades de minimizar las complicaciones. 

>>>

Este artículo fue modificado por última vez 13-01-2008