¿En qué consiste?

 
   La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es un desorden que afecta a casi un millón de personas en los Estados Unidos. Se caracteriza por edema y daño en la mucosa del tracto intestinal, con diferente gravedad según el paciente y el momento de la enfermedad. Periodos de enfermedad activa se pueden alternar con periodos de remisión. Durante una crisis, el paciente sufre diversos brotes de diarrea acuosa y sanguinolenta, dolor abdominal, pérdida de peso y fiebre. Entre las crisis los síntomas normalmente disminuyen. Muchos pacientes pueden estar mucho tiempo en remisión antes de que se produzca otra crisis.

   La causa de la EII no se conoce, pero estas enfermedades suelen deberse a procesos autoinmunes que se inician por una predisposición genética, una enfermedad viral y/o un factor ambiental. EII afecta a los dos sexos por igual y aparece más frecuentemente en individuos caucásicos que viven en ciudades industrializadas. Las EII más frecuente son la enfermedad de Crohn (EC) y la colitis ulcerosa (CU). Se dan a cualquier edad, aunque la mayoría se diagnostican entre los 15 y 35 años de edad ( y un pequeño grupo entre los 50 y 70 años). Además de los síntomas gastrointestinales, los niños afectos de EC o CU pueden sufrir alteraciones en el desarrollo o retraso en el crecimiento. Los pacientes diagnosticados en su juventud también tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de colon a lo largo de su vida.

   La enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del tracto gastrointestinal desde los labios hasta el ano pero sobretodo se encuentra en la parte final del intestino delgado (ileo) y/o en el colon (intestino grueso). En la EC, el intestino grueso se afecta de forma parcheada con zonas sanas intercaladas. La inflamación puede penetrar profundamente en los tejidos del intestino y del colon formando úlceras y fístulas (túneles a través del intestino que permiten que sustancias de desecho vayan hacia otras áreas). Otras complicaciones de la EC incluyen obstrucciones intestinales, anemia por sangrado de los tejidos e infecciones. Según la Fundación Americana de Crohn y Colitis, entre dos tercios y tres cuartas partes de los pacientes con enfermedad de Crohn requerirán cirugía, tanto para eliminar secciones dañadas del intestino o el colon como para solucionar una obstrucción o una fístula.

   La colitis ulcerosa (CU) en un principio sólo afecta a la mucosa del colon. Aunque los síntomas pueden ser similares a los de la EC, la inflamación tisular en la CU es contínua y normalmente empieza en el ano y llega hasta el colon. CU se presenta más frecuentemente con diarrea sanguinolenta. La complicación más grave de la CU es el megacolon tóxico, que es una complicación aguda, rara y grave en la que una sección del colon se paraliza. Las heces no se mueven, por lo que se acumulan y dilatan el colon. Ésto causa dolor abdominal, fiebre y debilidad y puede ser mortal si no se trata.

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Este artículo fue modificado por última vez  13.01.2008