¿En qué consiste?

La ictericia consiste en una tonalidad amarillenta de la piel, de la conjuntiva de los ojos y de los líquidos corporales. Es debida a un aumento en la cantidad de bilirrubina de la sangre. La bilirrubina es un pigmento amarillento resultante de la degradación natural de los glóbulos rojos o hematíes (eritrocitos). El tiempo de vida de los eritrocitos es aproximadamente de 120 días; a partir de este tiempo, el organismo los destruye formándose bilirrubina. La bilirrubina es transportada por la sangre hasta el hígado que la metaboliza, permitiendo así su excreción por la bilis. La bilis es un fluido biológico de color amarillo verdoso que se vierte hacia el tramo superior del intestino delgado (duodeno) y por el que el organismo puede desprenderse de diversos productos de desecho (como la bilirrubina o el colesterol en exceso). Además, la bilis facilita la digestión de las grasas. La ictericia puede aparecer por una alteración del proceso de degradación de la bilirrubina o por un aumento de la producción de la misma.

Causas

La ictericia no es una enfermedad sino una condición clínica o un signo de algún trastorno subyacente en hígado, páncreas o vesícula biliar. También puede observarse ictericia en otras situaciones como infecciones, uso de ciertos fármacos, cáncer, trastornos sanguíneos, presencia de piedras en la vesícula biliar, trastornos hereditarios y alteraciones congénitas, entre otras. En general, la ictericia puede clasificarse dentro de alguna de las tres siguientes categorías principales:

  • Trastornos ocasionados por la incapacidad del hígado de metabolizar y excretar correctamente la bilirrubina
  • Trastornos en los que se altera la supervivencia de los eritrocitos, y que en consecuencia hacen aumentar los niveles de bilirrubina
  • Trastornos que impiden que el organismo elimine correctamente la bilirrubina

Ejemplos de algunas situaciones comunes que pueden conducir a la aparición de ictericia

  • Hepatitis aguda: inflamación del hígado debida a gran variedad de causas como hepatitis infecciosas víricas de tipo A, B, C, D y E, el abuso de alcohol y ciertos fármacos y tóxicos.
  • Obstrucción de los conductos biliares como lesiones y cicatrizaciones (fibrosis) o atresia biliar -trastorno congénito asociado a un desarrollo anómalo de los conductos biliares. Estas situaciones hacen que la bilis quede acumulada por encima de la obstrucción y ocasionan un aumento de la bilirrubina en sangre. Las piedras en la vesícula biliar y el cáncer de páncreas pueden obstruir los conductos biliares.
  • Situaciones que aumentan de manera significativa la destrucción de los hematíes y aumentan la producción de bilirrubina como anemias hemolíticas por variantes de la hemoglobina, malaria, enfermedades autoinmunes y enfermedad hemolítica del recién nacido.
  • Síndrome de Gilbert: alteración genética leve en la que el metabolismo de la bilirrubina está disminuido por una disminución de la actividad del enzima implicado; puede producir en los afectados episodios transitorios de ictericia durante alguna enfermedad o durante períodos de estrés. Los niveles de bilirrubina no conjugada aumentan.
  • Cirrosis: puede dar ictericia en los estadios finales.
  • Ictericia fisiológica del recién nacido: el hígado de los recién nacidos todavía no ha alcanzado la capacidad de metabolización total de la bilirrubina, y por ello a menudo los recién nacidos desarrollan ictericia durante un período de tiempo limitado. Esta ictericia debe monitorizarse pero normalmente desaparece en 48 o 72 horas. Si la ictericia persiste o es severa, debe tratarse la ictericia y buscar otras causas, como la enfermedad hemolítica del recién nacido.

Ejemplos de otros trastornos menos frecuentes relacionadas con la ictericia

  • Síndrome de Crigler-Najjar: enfermedad hereditaria caracterizada por una hiperbilirrubinemia (aumento de los niveles de bilirrubina) severa a expensas de bilirrubina no conjugada; la mutación de un gen provoca un déficit del enzima necesario para la conjugación de la bilirrubina.
  • Síndrome de Dubin-Johnson: enfermedad hereditaria que hace que se acumule bilirrubina conjugada (y otras sustancias que ennegrecen el hígado) en las células hepáticas; las personas afectadas pueden tener una ictericia intermitente.
  • Síndrome de Rotor: hiperbilirrubinemia conjugada hereditaria que provoca ictericia intermitente de forma parecida al síndrome de Dubin-Johnson pero sin que se acumulen otras sustancias.
  • Pseudoictericia: la piel de una persona se vuelve amarillenta por comer muchas alimentos con gran cantidad de beta-carotenos, como zanahorias, calabazas y cierta variedad de melón; se trata de una situación transitoria y benigna no relacionada con la bilirrubina o la bilis.

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Este artículo fue modificado por última vez  17.11.2013