Intoxicación por plomo
¿En qué consiste?
La intoxicación por plomo es una condición evitable causada por la exposición al plomo. Se detecta por elevados niveles sanguíneos de plomo y puede provocar daños permanentes, especialmente en niños. Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), en EEUU hay 310.000 niños entre 1 y 5 años que tienen niveles de plomo en sangre superiores al límite de seguridad (10 microgramos/decilitro)
El plomo es un metal maleable y resistente a la corrosión y que está presente en pequeñas cantidades en nuestro entorno. Antes de 1978, era un componente importante de la pintura de las casas y en las gasolinas, utilizado en las cañerías de agua, latas de conserva y en los insecticidas agrarios. Aunque actualmente se ha prohibido el plomo para estos usos, todavía se utiliza en más de cien tipos de industrias y en muchas aficiones
Pequeñas partículas de plomo entran en el organismo a través de inhalación o ingesta de polvo contaminado con plomo. De los pulmones o del tracto gastrointestinal el plomo pasa a la circulación sanguínea y se distribuye a diversos organos de nuestro organismo. Se puede acumular durante décadas en los huesos y en los dientes. Un 94 % del plomo en los adultos y un 73% en los niños se acumula en los huesos. Para liberarse del plomo, el organismo lo va captado lentamente de los huesos y lo excreta por la orina y las heces. En el embarazo o a causa de alguna fractura, el plomo se puede removilizar hacia la sangre y los órganos. El plomo puede pasar de la madre al feto o al niño durante la lactancia. En estos casos de fetos expuestos al plomo existe riesgo de aborto o parto prematuro.
El plomo puede dañar cualquier órgano, pero sobretodo el sistema nervioso central y los riñones. En niños es característico el retraso mental, con dificultad para el aprendizaje y problemas de comprensión. Una exposición aguda provoca encefalopatía (disfunción cerebral), dolor abdominal importante, vómitos, diarrea, coma, convulsiones y, en algunos casos, la muerte. La exposición crónica produce debilidad, dolor abdominal prolongado, anemia, náuseas, pérdida de peso, fatiga, cefalea y pérdida de la función cognitiva, sobretodo en niños. Una exposición crónica a bajos niveles de plomo puede no dar síntomas durante muchos años hasta que empieza a deteriorarse la función renal. El Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la Academia Americana de Pediatría y otras organizaciones recomiendan que el plomo sanguíneo de los niños debería ser inferior a 10 microgramos/decilitro. Por debajo de esta cifra es poco probable que aparezcan los efectos tóxicos.
El grado en que una persona manifiesta la intoxicación por plomo depende de la edad, de la cantidad de plomo a que se han expuesto, del tiempo de exposición a cantidades excesivas de plomo y de su propio estado nutricional y de salud. Las personas con déficit de hierro o con malnutrición son más vulnerables a una absorción elevada de plomo.
Los niños que viven en casas construidas antes de 1978 pueden estar expuestos al plomo ya que todas las pinturas lo contenían. Con el tiempo esta pintura se cae y los niños inhalan o ingieren el polvo con plomo. La tierra del exterior de estas casas también puede contaminarse plomo. Según el CDC, en EEUU existen todavía unos 24 millones de casas con pintura que contiene plomo y por ende con polvo contaminado con plomo. En alrededor de 4 millones de estas casas viven uno o varios niños.
En los adultos la exposición al plomo suele ser a causa del trabajo o de alguna afición. A través de la ropa pueden llevar plomo a su casa o a su vehículo y por ello exponer a su familia a contaminación. Algunas aficiones pueden también exponer a niveles de plomo potencialmente elevados.
Trabajos en que es posible una exposición al plomo:
- Fundición de plomo
- Construcción
- Soldadura de acero
- Reconstrucción de puentes
- Instructores y limpiadores de campos de tiro
- Restauradores
- Fundición
- Reciclaje de metal
- Reparación de automóviles
- Colocadores de cables
Aficiones con riesgo de exposición al plomo:
- Fundición de balas o plomos de pesca
- Restauración de casas construidas antes de 1978
- Tiro al blanco en campos de tiro
- Soldadura de plomo
- Reparaciones del coche
- Trabajo con el cristal tintado
- Trabajo con cerámica
- Pintar con determinados pigmentos
- Almacenar zumos de frutas durante largos períodos en tarros de cristal con plomo.
Algunos remedios populares, alimentos, suplementos nutricionales, cosméticos, joyas, juguetes y alimentos enlatados procedentes de otros paises pueden contener plomo. Se debería considerar el cribado de niños inmigrantes, refugiados o adoptados de otros paises, que puedan haber tenido un riesgo superior de contaminación por plomo.








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