También conocido como: Mieloma de células plasmáticas; discrasia de células plasmáticas; plasmocitoma; plasmocitoma óseo; neoplasia de células plasmáticas; plasmocitoma extraóseo

¿En qué consiste?

El mieloma múltiple es un cáncer de células plasmáticas. Las células plasmáticas derivan de los linfocitos B, y constituyen una parte fundamental del sistema inmunitario. Su función principal es la de producir anticuerpos -inmunoglobulinas que protegen frente a infecciones. Normalmente, las células plasmáticas sólo se producen cuando son necesarias. Cuando las células B quedan expuestas a bacterias y virus causantes de enfermedad (patógenos), algunas de ellas se diferencian hacia células plasmáticas productoras de anticuerpos. Pueden encontrarse células plasmáticas en la médula ósea, en tejidos linfoides (ganglios linfáticos) y en el tracto respiratorio, normalmente en poca cantidad.

A veces sin embargo, las células plasmáticas pueden transformarse en malignas y se empiezan a dividir de forma descontrolada creando múltiples copias de sí mismas (clones) formando un tumor que ocupa la médula ósea e interfiere en la producción del resto de células normales; el hueso se erosiona y aparecen zonas menos densas como si fueran agujeros (lesiones osteolíticas). Como las células malignas son clones celulares que derivan de una única célula plasmática, producen el mismo tipo de anticuerpo que es una inmunoglobulina anómala monoclonal (proteína M) que llega a la sangre y, a veces, se excreta por la orina. 

Normalmente el organismo produce cinco tipos diferentes de inmunoglobulinas -IgG, IgM, IgA, IgE e IgD- con funciones inmunes ligeramente distintas entre ellas. Cada tipo de inmunoglobulina está compuesta por cuatro cadenas: dos cadenas proteicas pesadas idénticas y dos cadenas ligeras proteicas también idénticas entre ellas. La cadena pesada consiste en uno de los cinco tipos distintos que se corresponde con el tipo de inmunoglobulina producida: gamma (IgG), mu (IgM), alfa (IgA), epsilon (IgE) y delta (IgD). La cadena ligera puede ser de tipo kappa o de tipo lambda. En la célula plasmática se produce la unión de dos cadenas pesadas del mismo tipo y de dos cadenas ligeras también del mismo tipo, formándose así una inmunoglobulina. Cada célula plasmática producirá un único tipo de inmunoglobulina.

En el mieloma múltiple, las células plasmáticas malignas pueden producir grandes cantidades de un único tipo de inmunoglobulina intacta (entera) o bien producir un exceso de uno de los tipos de cadena ligera, o muy raramente de un tipo de cadena pesada. Estas inmunoglobulinas idénticas o cadenas ligeras idénticas reciben también el nombre de proteínas monoclonales o proteína M. Los mielomas productores exclusivamente de cantidades anómalas de cadena ligera constituyen una minoría; estas proteínas M que se producen en estos casos se conocen con el nombre de cadenas ligeras libres o proteínas de Bence Jones. Este exceso de cadenas ligeras circula en sangre, y debido a que pueden filtrarse a nivel renal obedeciendo a su pequeño tamaño, se excretan por la orina. De manera característica, las proteínas de Bence Jones se encuentran en pequeñas cantidades en sangre y en grandes cantidades en orina. A pesar de que el tipo de proteína M producida por las células malignas varía entre los distintos individuos, una misma persona con mieloma produce siempre el mismo tipo de proteína monoclonal, puesto que se sintetiza a partir de unas células plasmáticas clonadas o idénticas.

Normalmente al hablar de mieloma, se especifica el tipo de proteína M producida, ya sea una inmunoglobulina intacta o cadenas ligeras. Los mielomas más comunes son los de tipo IgG e IgA, representando alrededor del 50-60% y del 20% de todos los casos, respectivamente. Los mielomas de cadenas ligeras representan alrededor de un 20% de los casos. Los mielomas de tipo IgD e IgE son raros, especialmente estos últimos. Es importante recordar que en la macroglobulinemia de Waldenstrom, los individuos también producen una proteína monoclonal de tipo IgM (si desea más información acerca de esta enfermedad acceda a este enlace).

Riesgos
El mieloma múltiple es poco frecuente y representa el 1% de todos los cánceres. Se desconoce su causa. El riesgo de desarrollar mieloma aumenta con la edad, de tal manera que la mayoría de casos se diagnostica a partir de la sexta década de la vida. Normalmente no existen antecedentes familiares de mieloma, aunque se han descrito algunos casos de familias con una elevada incidencia de la enfermedad. Se piensa que el mieloma puede estar asociado a un descenso de la función del sistema inmune, a exposición a tóxicos o solventes, a factores genéticos, a ciertos virus y a irradiación.

Gammapatía monoclonal de significado incierto (GMSI)
Puede ser que algunas personas produzcan ciertas cantidades de copias idénticas de una misma inmunoglobulina (gammapatía monoclonal), sin presentar síntomas ni complicaciones característicos del mieloma. A esta entidad se la conoce como gammapatía monoclonal de significado incierto o GMSI. A menudo es un hallazgo fortuito en el momento en que se realiza un análisis de sangre. La tasa de progresión de estas GMSI hacia mieloma múltiple o hacia alguna otra enfermedad relacionada como un linfoma es de un 1% por año. En las GMSI no suele ser necesario tratamiento alguno, tan sólo es necesario monitorizar regularmente a los individuos, con algunas de las mismas pruebas que se utilizan para monitorizar a las personas con mieloma múltiple.

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Este artículo fue modificado por última vez  08.02.2014