¿En qué consiste?

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica que afecta al sistema nervioso central. Da lugar a inflamación y destrucción de la mielina. La mielina recubre las fibras nerviosas y actúa como los aislantes de los cables eléctricos, previniendo posibles "cortocircuitos" que impedirían que las señales nerviosas tuvieran el efecto esperado y deseado. El proceso desmielinización altera la transmisión nerviosa, afectando al control muscular y dando lugar a diferentes síntomas sensitivos, motores y psicológicos. Normalmente, tras un período de tiempo más o menos prolongado, se recupera la lesión de la vaina de mielina y los síntomas disminuyen. Sin embargo una repetición de los ataques o de las crisis puede producir un proceso continuo de desmielinización y remielinización que acaba por provocar la cicatrización (fibrosis) de las fibras nerviosas, con una pérdida de su función y provocando una discapacidad progresiva.

No se conocen las causas de la esclerosis múltiple, pero se sospecha que se trata de un proceso autoinmune desencadenado por infecciones víricas, factores ambientales y/o una predisposición genética. Característicamente, la EM aparece entre los 20 y 50 años aunque puede aparecer también en personas más jóvenes. Afecta más a mujeres y es más común en la raza caucásica del norte de Europa y, en general, en zonas geográficas con clima más bien frío que cálido. Según la National Multiple Sclerosis Society (NMSS), se estima que la EM afecta aproximadamente a 2.1 millones de personas en todo el mundo. Se cree que el riesgo de padecer esta enfermedad es de 1 entre cada 750 individuos en la población general. En familias con un miembro afecto, el riesgo asciende a 1 entre cada 40 y es de 1 entre cada 4 si el afectado es un hermano gemelo, lo que refuerza la hipótesis del componente genético.

No existe una prueba que permita diagnosticar la esclerosis múltiple. Los médicos evalúan la existencia o no de una combinación de factores para determinar si una persona puede tener una EM. Los factores se describen en un documento conocido como "McDonald Criteria", que se actualiza regularmente a medida que avanza la investigación y el conocimiento de la enfermedad. Antes de diagnosticar una EM el médico seguirá una sistemática que le permitirá:

  • Determinar si como mínimo en el sistema nervioso central existen dos zonas de lesión distintas
  • Confirmar que los daños se produjeron en distintos momentos, con un intervalo de un mes entre cada uno de ellos
  • Descartar otros trastornos que ocasionan signos y síntomas similares

Una vez alcanzado el diagnóstico, se clasifica al individuo en alguna de las categoraías de EM en función de los signos y síntomas, de la frecuencia de las recaídas, de la tasa de progresión de la enfermedad y del número de áreas lesionadas en el sistema nervioso central:

  • Recaídas-remisión (RRMS, por sus siglas en inglés)
  • Secundaria progresiva (SPMS)
  • Primaria progresiva (PPMS)
  • Progresiva-recaídas (PRMS)

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Este artículo fue modificado por última vez  19.01.2014