Pruebas
relacionadas
El objetivo es el de distinguir la osteoartritis de otras formas de artritis que también producen dolor articular y rigidez y monitorizar los efectos del tratamiento.
Pruebas de laboratorio
No existen pruebas específicas para la osteoartritis. El diagnóstico se basa en la historia clínica y el examen físico, la radiología y, en algunos casos, el examen del líquido sinovial de la articulación. Entre las pruebas de laboratorio usadas están:
-
Factor reumatoide (FR) y anticuerpos contra péptidos cíclicos citrulinados (PCC) para ayudar al diagnóstico de la artritis reumatoide y poder diferenciarla así de la osteoartritis.
-
Análisis del líquido sinovial para detectar cristales presentes en la articulación y signos de infección.
-
Velocidad de sedimentación globular (VSG) para detectar inflamación. Aumenta en la artritis reumatoide pero no en la osteoartritis.
-
Proteína C reactiva (PCR) indica inflamación y determina la actividad de la enfermedad. Se usa para diferenciar la osteoartritis de la artritis reumatoide, ya que un nivel elevado es más típico de esta última.
-
Hemograma para el estudio de los glóbulos rojos, glóbulos blancos y la hemoglobina. Se puede usar para monitorizar el efecto de algunos tratamientos contra la osteoartritis.
- Panel metabólico para estudiar la función renal y hepática del paciente.
Otras pruebas diagnósticas (ajenas al laboratorio)
-
Radiología de las articulaciones afectadas donde se verá la pérdida de cartílago y la reducción del espacio articular, aunque en las fases iniciales de la enfermedad no se verán cambios significativos.
- RMN (Resonancia Magnética Nuclear) también se usa para estudiar las articulaciones.
Este artículo fue modificado por última vez 26-04-2009








