¿En qué consiste?
Para más información sobre el páncreas, lea su descripción en el apartado "¿Qué es el páncreas?" en las Enfermedades pancreáticas.
El crecimiento anormal de las células del organismo produce tumores que lesionan el tejido normal y a veces metastatizan (se diseminan por el cuerpo). Más del 95% de los cánceres pancreáticos derivan de las células ductales pancreáticas y a veces se desarrollan en las células productoras de enzimas del páncreas exocrino. Los tumores procedentes del páncreas endocrino son más raros y menos agresivos que los del exocrino. Pueden ser benignos (no metastatizan, como el insulinoma) o malignos (cánceres derivados de los islotes de células pancreáticas). Los tumores endocrinos se suelen detectar más precozmente por la gran cantidad de hormonas (insulina y glucagón) que producen.
Este texto se centrará en los cánceres exocrinos porque son los más frecuentes y agresivos. Lamentablemente, estos cánceres se detectan de forma tardía ya que son difíciles de palpar durante un examen físico y, cuando empiezan a dar síntomas, el cáncer ya se ha diseminado por el organismo. Una excepción es el cáncer en la zona ampular, localizado en el área donde el conducto biliar y pancreático entran en el duodeno, ya que en este caso se impide la eliminación de la bilis hacia el duodeno y se produce ictericia, de manera que se puede detectar más precozmente que la mayor parte de tumores exocrinos.
Según la Sociedad Americana de Cáncer, en el año 2006 se diagnosticaron 33.730 cánceres pancreáticos, de los cuales se ha estimado que murieron 32.300. Es la cuarta causa de muerte por cáncer en Estados Unidos, principalmente debido a que sólo el 10% están limitados al páncreas en el momento del diagnóstico.








