¿En qué consiste?

El cáncer de próstata aparece cuando las células de la próstata crecen de manera descontrolada. La próstata es una glándula pequeña, del tamaño de una nuez, presente únicamente en el varón. Rodea la parte superior de la uretra y produce el líquido seminal, que forma parte del semen. En la próstata conviven distintos tipos de células, pero la mayoría de cánceres de próstata se desarrolla a partir de las células que producen el liquido prostático. A estos cánceres se les conoce como adenocarcinomas.

El cáncer de próstata es el segundo cáncer más común en los hombres después del cáncer de piel, con aproximadamente 680.000 nuevos casos al año en el mundo. En España se diagnostican unos 13.300 casos anuales, lo que representa el 13,6% de los tumores entre los hombres.

El riesgo de desarrollar cáncer de próstata depende de la etnia, siendo los hombres Afroamericanos los de mayor riesgo. Otros factores de riesgo son la existencia de antecedentes familiares de cáncer de próstata y la edad avanzada. Más del 60% de los cánceres de próstata se diagnostica a partir de los 65 años.

Próstata

El cáncer de próstata puede permanecer localizado (totalmente restringido en la próstata) durante muchos años, causando pocas alteraciones perceptibles. En la mayoría de casos la evolución es lenta, y los primeros síntomas empiezan a aparecer cuando el tamaño de la masa tumoral es suficientemente grande como para comprimir la uretra. Esto puede causar síntomas como:

  • Aumento en la frecuencia de orinar, especialmente durante la noche
  • Disminución de la fuerza miccional o intermitencia de la misma
  • Dolor o escozor durante la micción (acto de orinar) o la eyaculación
  • Presencia de pus o sangre en orina o semen
  • Dolor en la parte baja de la espalda, la pelvis, o en la zona superior de los muslos

Sin embargo, muchos de estos síntomas aparecen en otras condiciones, como hiperplasia benigna de próstata (HBP), infección del tracto urinario (ITU), prostatitis aguda o en enfermedades de transmisión sexual.

La HBP consiste en un aumento no maligno (no cancerígeno) del tamaño de la glándula prostática, y es bastante común en los varones a medida que se envejece. Según la Asociación Española de Urología y la American Urological Association, afecta casi al 90% de los varones mayores de 80 años. Aunque no causa cáncer de próstata, ambos pueden coexistir. El médico debe determinar si los signos y síntomas son debidos al cáncer de próstata, a la HBP, o a otra condición no cancerígena, y para ello a menudo solicita la determinación de PSA (antígeno prostático específico) y realiza un tacto rectal. En función de los resultados solicitará también una biopsia prostática.

Distintas sociedades científicas y grupos de expertos recomiendan que los hombres discutan con el médico, antes de someterse a pruebas de cribado de un posible cáncer de próstata, las ventajas e inconvenientes de dichas pruebas, como por ejemplo la medida del PSA. Otros organismos, como la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF), consideran que el perjuicio asociado al sobrediagnóstico y al sobretratamiento no compensa el posible beneficio, y por esta razón, desaconsejan utilizar el PSA como prueba de cribado del cáncer de próstata en varones sanos, independientemente de su edad.

Otro factor importante a considerar antes de decidir si uno desea someterse al cribado es el riesgo personal de desarrollar cáncer de próstata:

  • Riesgo promedio - varones sanos sin factores de riesgo conocidos
  • Riesgo aumentado - varones cuyo padre o algún hermano ha sido diagnosticado de cáncer de próstata antes de haber cumplido los 65 años
  • Riesgo elevado - varones con más de un familiar afectado de joven

En caso de querer someterse al cribado de la enfermedad, la American Cancer Society recomienda esperar haber cumplido los 50 años si no existe un riesgo personal y se está sano, mientras que la American Urological Association recomienda el cribado entre los 55 y 69 años de edad, y lo desaconseja una vez superados los 70.

Para los varones con elevado riesgo, se recomienda empezar el cribado a los 40 o 45 años.

A pesar de que existe una asociación entre niveles elevados de PSA y cáncer de próstata, se detectan aumentos de PSA en otras condiciones, como en casos de inflamación prostática o en hiperplasia benigna de la próstata (HBP). En caso de que el PSA esté aumentado en un primer análisis, se recomienda repetir la medida al cabo de unas semanas. En caso de que persista la elevación, es posible que el médico recomiende la determinación seriada de PSA para cerciorarse de si su concentración se mantiene elevada o fluctúa en el tiempo.

Cuando el PSA está elevado puede estar indicado realizar posteriormente una biopsia de próstata, que por otra parte puede seguirse de alguna complicación como: dolor, fiebre, sangre en la orina o infección del tracto urinario. Si se diagnostica un cáncer de próstata, el siguiente paso es determinar si es clínicamente significativo. Si se trata de un cáncer de próstata de pequeño tamaño, bien localizado, y de crecimiento lento, es posible que nunca llegue a causar problemas de salud al individuo.

Se dice que “muchos hombres mueren con el cáncer de próstata, no a consecuencia del mismo.” En estos casos, el tratamiento puede tener consecuencias peores que el propio cáncer, al tener efectos secundarios como disfunción eréctil e incontinencia. Si el cáncer de próstata es de crecimiento lento, el médico puede aconsejar monitorizar su progresión y no instaurar de entrada un tratamiento.

Sin embargo, algunos cánceres de próstata crecen y se propagan de manera agresiva por la región pélvica y por todo el organismo. En algunos casos, aunque el cáncer de próstata sea de crecimiento lento, acaba causando molestias dado su gran tamaño, por lo que se requiere una intervención médica. Para el médico, el reto consiste en detectar el cáncer de próstata, evaluar su velocidad de crecimiento y extensión, y posteriormente decidir, junto al individuo afectado, el tipo de tratamiento a seguir y el momento más adecuado para iniciarlo.

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Este artículo fue modificado por última vez  23.04.2017