Infección del tracto urinario
En qué consiste?
La infección del tracto urinario (ITU) puede afectar a uno o varios componentes del aparato urinario. El aparato urinario está formado por dos riñones, dos uréteres, la vejiga y la uretra. Los riñones son unos órganos en forma de judía que se localizan en la parte posterior, justo debajo de la caja torácica. Filtran la sangre y ayudan a eliminar los residuos y el exceso de líquido a través de la orina, la cual es transportada a través de los uréteres (conductos) desde los riñones hasta la vejiga. La vejiga es un órgano muscular hueco donde se almacena la orina durante un período corto de tiempo. Ésta se adapta al incremento de volumen de la orina, y cuando se llena manda señales al cuerpo que transmiten la necesidad de aliviar la presión creada en su interior. En este momento, una válvula muscular (esfínter) localizada en la apertura de la vejiga se relaja, y la vejiga se contrae para enviar la orina a través de la uretra (conducto que conecta la vejiga con el exterior) hacia el exterior del cuerpo.En algunas ocasiones se refiere a las ITUs en función de la parte del aparato urinario afectada. La inflamación de la uretra (normalmente causada por una infección, aunque a veces se debe a irritación) se conoce como uretritis. Si se afecta la vejiga, recibe el nombre de cistitis, y si se produce inflamación en los riñones recibe el nombre de pielonefritis. Sin embargo, normalmente, el médico utiliza el nombre general de ITU, ya que no se dispone de una prueba sencilla capaz de informar específicamente acerca de las partes del aparato urinario afectadas.
Aunque en condiciones normales la orina no contiene microorganismos, si se obstruye su eliminación del organismo o es retenida en la vejiga, ésto proporciona un medio adecuado para el crecimiento de bacterias. La mayoría de las infecciones urinarias se deben a bacterias introducidas en la abertura de la uretra. Estas bacterias se pegan a las paredes de la uretra, multiplicándose y avanzando desde ella hacia la vejiga. La mayoría de las ITUs permanecen en la parte más baja del aparato urinario (uretra o vejiga), causando síntomas muy molestos, como escozor al orinar, aunque de fácil tratamiento. Sin embargo, si no se trata adecuadamente, la infección puede extenderse hacia los uréteres y hasta el interior de los riñones. La infección de los riñones es más peligrosa, pudiendo evolucionar a un daño renal permanente - especiamente en niños y en ancianos, en aquellas personas diabéticas u otras con enfermedades renales subyacentes. En algunos casos una infección del tracto urinario puede conducir a una infección del torrente sanguíneo (sépsis, septicemia) pudiendo ser peligroso para la vida.
Las ITUs pueden estar causadas por una gran variedad de bacterias, sin embargo la mayoría (del 80 al 90 %) se deben a Eschericia coli, una bacteria común en el tracto gastrointestinal y que se encuentra de forma rutinaria en las heces. Otras bacterias que pueden causar ITUs pertenecen a especies de: Proteus, Klebsiella, Enterococcus y Staphylococcus. En algunas ocasiones, estas infecciones pueden estar causadas por levaduras, como Candida albicans; la uretritis con frecuencia es debida a una enfermedad de transmisión sexual, como el herpes, la clamidia o la gonorrea.
En principio cualquier persona a cualquier edad puede tener una ITU, sin embargo las mujeres tienden a desarrollarlas con más frecuencia. Se cree que ello, en parte es debido a la propia anatomía de la mujer, ya que su uretra es más corta (la distancia que las bacterias han de recorrer es menor), y porqué el ano y la vagina están relativamente cerca de la uretra. Independientemente de ello, cualquier factor que reduzca el paso de la orina, lo bloquee, o introduzca bacterias en el tracto urinario puede aumentar el riesgo del paciente de tener una ITU. Algunas de las condiciones que pueden aumentar el riesgo de desarrollar una ITU son:
- Problemas anatómicos (como el estrechamiento de la uretra o los uréteres)
- Retención urinaria (la vejiga no se vacía completamente)
- Reflujo vesiculouretral (flujo anormal de la orina en el sentido opuesto de la vejiga a los uréteres)
- Cálculos renales
- Cateterismo de la vejiga (especialmente a largo plazo)
- Lesiones de la médula espinal
- Diabetes (provoca cambios en el sistema inmunitario, daño en los riñones y a menudo da lugar a la aparición de azúcar en la orina - fomentando el crecimiento bacteriano)
- Enfermedad renal
- Cualquier condición que suprima el sistema inmunitario
- En los hombres, un agrandamiento de la próstata puede inhibir el flujo de la orina.
Signos y síntomas
Aunque los síntomas de las ITU son variables, muchas personas presentan:
- Deseo persistente y fuerte de orinar,
- Sensación de escozor durante la micción,
- Olor de la orina fuerte o fétido
- Dolor en la parte inferior de la pelvis
Aquellas personas con ITUs también pueden presentar dolor en la parte baja del abdomen y pequeñas cantidades de sangre en la orina. Si la ITU es más grave y/o se ha extendido hasta los riñones, puede causar dolor en el costado, fiebre alta, temblores, escalofríos, náuseas o vómitos. La aparición de fiebre también ocurre cuando la infección se propaga a la sangre (sepsis). En algunos casos de ITU pueden presentarse alteraciones mentales o confusión, mientras que en otros es posible que no se observe ninguno de estos síntomas.
Complicaciones
La mayoría de los casos de ITUs son agudos y no complicados. Se tratan, y los síntomas remiten en uno o dos días. Sin embargo, las ITUs que difunden hasta los riñones pueden causar daño renal permanente, particularmente en las personas de mayor edad y en los niños. Aquellas condiciones o enfermedades que dan lugar a ITUs crónicas o recurrentes también pueden dañar a los riñones y, en algunos casos, causar fracaso renal. El fracaso renal y la sepsis (infección en la sangre) pueden poner en peligro la vida del paciente. Por este motivo requieren tratamiento de forma inmediata - a menudo implica la hospitalización. En las mujeres embarazadas, una ITU puede conducir a un parto prematuro, así como provocar un aumento en la tensión arterial. En el caso de los hombres, una ITU puede causar una infección e inflamación de la próstata, pudiendo dificultar su tratamiento.








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