En qué consiste?

La hipófisis o glándula pituitaria forma parte del sistema endocrino; produce hormonas y contribuye a la regulación de otras hormonas con repercusiones en muchos procesos del organismo. Los trastornos hipofisarios o pituitarios se caracterizan por un exceso o un déficit de una o varias de las hormonas sintetizadas por la glándula pituitaria.

10 Trastornos hipofisarios red

La pituitaria es una glándula del tamaño de un guisante localizada en el centro de la cabeza, detrás de la cavidad nasal, en la parte inferior del cerebro, justo por debajo del hipotálamo. El hipotálamo y la pituitaria forman parte del sistema endocrino, y ambos actúan conjuntamente en la síntesis y regulación de las hormonas que ejercen su acción sobre tejidos de todo el organismo. El hipotálamo, en comunicación con el cerebro y el sistema nervioso, detecta las necesidades del organismo para una determinada hormona y envía una señal a la hipófisis para que ésta aumente o disminuya la síntesis de determinadas hormonas.

La hipófisis o pituitaria está formada por una porción anterior y una posterior que producen hormonas distintas. En la hipófisis anterior se sintetiza la hormona del crecimiento (GH), la adrenocorticotropina (ACTH), la hormona estimulante del tiroides (TSH), la hormona luteinizante (LH), la hormona folículoestimulante (FSH) y la prolactina. Estas hormonas intervienen en la regulación del crecimiento óseo, de la masa muscular, de la respuesta del organismo al estrés, de los niveles de glucosa en sangre, de la velocidad de utilización de la energía por el organismo (tasa metabólica), del desarrollo de las características sexuales secundarias, de la fertilidad y de la producción de leche. Actúan sobre tejidos "diana" del organismo, incluyendo la glándula tiroides, las glándulas suprarrenales o adrenales, los ovarios (en las mujeres) y los testículos (en los varones).

En la hipófisis posterior se almacenan la oxitocina y la hormona antidiurética (ADH) sintetizadas en el hipotálamo, para su posterior liberación. La ADH controla la cantidad de agua que se excreta por los riñones, contribuyendo a la regulación del balance hídrico del organismo. La oxitocina estimula la contracción del útero durante y después de parto, así como la formación de leche durante la lactancia.

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Este artículo fue modificado por última vez  22.02.2014