En qué consiste?
Las alteraciones pituitarias se caracterizan por un exceso o déficit de una o más de las hormonas sintetizadas por la glándula pituitaria, así como por los síntomas asociados a la compresión de tejidos circundantes que se producen cuando existe un tumor a este nivel. La glándula pituitaria es un órgano del tamaño de un guisante localizada en el centro de la cabeza, detrás de la cavidad del sinus, en la parte inferior del cerebro, justo por debajo del hipotálamo. El hipotálamo y la pituitaria forman parte del sistema endocrino, un grupo de glándulas que actuan conjuntamente en la síntesis y regulación de las hormonas que ejercen su acción sobre los tejidos de todo el organismo. El hipotálamo, en comunicación con el cerebro y el sistema nervioso, detecta las necesidades del organismo para una determinada hormona y anuncia a la pituitaria el momento en qué iniciar o aumentar la síntesis de dicha hormona.
La glándula pituitaria está formada por una porción anterior y una posterior. En la anterior, se sintetiza la hormona del crecimiento (GH), la adrenocorticotropina (ACTH), la hormona estimulante del tiroides (TSH), la hormona luteinizante (LH), la hormona estimulante del folículo (FSH), y la prolactina. Todas ellas intervienen en la regulación del crecimiento óseo, de la masa muscular, de la respuesta del organismo al estrés, de los niveles de glucosa en sangre, de la velocidad de utilización de la energía por el organismo (velocidad metabólica), del desarrollo de las características sexuales secundarias, de la fertilidad, y de la producción de leche. Actuan sobre tejidos "diana" de todo el organismo, incluyendo la glándula tiroides, las glándulas suprarrenales, los ovarios (en las mujeres), y los testículos (en los hombres). A nivel de la parte posterior de la pituitaria se sintetiza la oxitocina, y es donde se almacena la hormona antidiurética (ADH, sintetizada en el hipotálamo) para su posterior liberación. La ADH controla la cantidad de agua que es excretada por los riñones, contribuiendo a la regulación del balance hídrico del organismo. La Oxitocina, a su vez, estimula la contracción del útero durante y después de parto, así como la formación de leche durante la lactancia.