¿En qué consiste?

El síndrome de Conn representa la causa más frecuente de hipertensión secundaria. Es una condición caracterizada por una secreción excesiva de aldosterona por parte de las glándulas adrenales (suprarrenales). Las glándulas adrenales son órganos pequeños de forma triangular localizados en la parte superior de cada uno de los riñones. Forman parte del sistema endocrino -grupo de glándulas productoras y secretoras de hormonas con capacidad para actuar sobre distintos sistemas del organismo, regulándolos-. La aldosterona es una hormona producida por la capa más externa de las glándulas adrenales, el córtex o corteza adrenal; juega un papel importante en el mantenimiento del volumen sanguíneo, de la presión sanguínea y del equilibrio electrolítico. Su producción está regulada normalmente por la renina, una proteína producida en los riñones. Cuando los niveles de renina aumentan, debido a una presión arterial disminuida, a una disminución del flujo sanguíneo hacia los riñones o a una deficiencia de sodio, los niveles de aldosterona aumentan; si se produce una disminución de la renina, la aldosterona también disminuye.

En el síndrome de Conn, conocido también como hiperaldosteronismo primario, se asiste a una producción excesiva de aldosterona que puede deberse a tumores benignos (uno o varios) de las glándulas adrenales, a una hiperplasia adrenal (aumento del número de células productoras de aldosterona), a causas desconocidas (idiopática), o más raramente, a un proceso canceroso adrenal.

Independientemente de la causa, el aumento de aldosterona suele conducir a hipopotasemia (disminución de potasio), a aumento del pH sanguíneo (alcalosis), a hipertensión y más raramente a hipernatremia. Puede ocasionar algunos pocos síntomas inespecíficos. Si la hipopotasemia y/o la hipertensión son significativas, pueden aparecer síntomas entre los que se incluyen: necesidad de orinar frecuentemente, sed, debilidad, fatiga, parálisis transitorias, palpitaciones, dolores de cabeza, calambres musculares y sensación de hormigueo.

Es muy importante diagnosticar correctamente un síndrome de Conn ya que representa una de las pocas causas de hipertensión que es potencialmente curable. A pesar de que el hiperaldosteronismo puede afectar a todo el mundo, suele ser más frecuente entre los 30 y los 50 años de edad, afectando más a mujeres que a hombres. La presencia de hipopotasemia (potasio disminuido) en una persona con hipertensión sugiere la necesidad de investigar un posible hiperaldosteronismo primario.

Debe sospecharse un síndrome de Conn siempre que se esté ante pacientes que no presenten respuesta al tratamiento estándar contra la hipertensión.

El aldosteronismo secundario debe distinguirse del aldosteronismo primario. No se considera propiamente un síndrome de Conn y aparece cuando se producen aumentos de los niveles de renina, como por ejemplo ante disminuciones del flujo sanguíneo hacia los riñones, presión arterial baja o niveles bajos de sodio en orina. La causa más importante la constituye el estrechamiento de los vasos sanguíneos que aportan sangre a los riñones, situación conocida como estenosis de la arteria renal. Otras causas de hiperaldosteronismo secundario incluyen la insuficiencia cardíaca congestiva, la cirrosis, la enfermedad renal y la toxemia del embarazo.

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Este artículo fue modificado por última vez  09.04.2012