También conocido como: APS, APLS, síndrome anticuerpos antifosfolípidos, síndrome de Hughes, síndrome anticuerpos anticardiolipina, síndrome aCL, síndrome del anticoagulante lúpico

¿En qué consiste?

El síndrome antifosfolípido (o APS por sus siglas en inglés) es una enfermedad autoinmune en el que el sistema inmune del organismo produce unas proteínas conocidas como anticuerpos que atacan erróneamente a células y/o tejidos propios. Este síndrome se asocia a mayor riesgo de formación inadecuada de coágulos sanguíneos lo que se traduce en estados de hipercoagulabilidad (trombofilia).

Los anticuerpos suelen proteger al organismo frente a infecciones. Sin embargo, en el síndrome antifosfolípido, los anticuerpos producidos atacan a unas proteínas lipídicas situadas en la parte más externa (membrana) de la pared celular y de las plaquetas. Estos autoanticuerpos interfieren con el proceso normal de la coagulación de una manera todavía no completamente conocida. El síndrome antifosfolípido se asocia a formación de coágulos de sangre (episodios trombóticos), a disminución del número de plaquetas (trombocitopenia) y a complicaciones durante el embarazo como preeclampsia y abortos de repetición.

Los principales anticuerpos antifosfolípidos asociados al síndrome antifosfolípido incluyen el anticoagulante lúpico, los anticuerpos anticardiolipina y el anticuerpo beta-2 glicoproteína I (ß2GP1). Estos anticuerpos hacen que la persona afectada tenga un mayor riesgo de formación de coágulos de sangre en venas y arterias, pudiendo presentar uno o varios episodios trombóticos. Los síntomas y las complicaciones pueden ser leves o muy graves. Los coágulos de sangre que se forman anómalmente pueden obstaculizar el flujo sanguíneo lesionando así a órganos y tejidos. En caso de que el coágulo alcance a pulmones, corazón, cerebro o riñones, se producen embolismos pulmonares, infarto agudo de miocardo, accidente vascular cerebral y daño renal, respectivamente. Un subgrupo pequeño de individuos con síndrome antifosfolípido puede presentar una enfermedad trombótica de mayor extensión que afecta a varios órganos vitales internos; esta forma de la enfermedad recibe el nombre de síndrome antifosfolípido catastrófico.

Las personas con anticuerpos antifosfolípido pueden tener, además del síndrome antifosfolípido, otras enfermedades autoinmunes como lupus eritematoso sistémico (LES, lupus). También es posble que se tenga uno o varios tipos de anticuerpos antifosfolípido sin síntomas asociados. Pueden observarse niveles bajos de anticuerpos antifosfolípido en la infección por VIH, enfermedad de Lyme, y en algunos cánceres; también en personas de edad avanzada y de manera transitoria en el curso de infecciones y por el efecto de ciertos medicamentos, como amoxicilina (antibiótico), fenotiacinas (antipsiquiátricos) y procainamida (antiarrítmico). El riesgo de tener un síndrome antifosfolípido aumenta cuando existen familiares afectados.

Cualquier persona puede padecer un síndrome antifosfolípido, aunque las mujeres en edad de procrear y las personas con otros trastornos autoinmunes son los mayormente afectados. Pueden detectarse anticuerpos antifosfolípido en un 1% - 5% de personas jóvenes e individuos sanos y hasta en un 10% de la población general. Según March of Dimes, el síndrome antifosfolípido constituye el trastorno adquirido de coagulación por hipercoagulabilidad de la sangre más común, afectando cerca de un 5% de mujeres embarazadas.

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Este artículo fue modificado por última vez  08.03.2015