Obesidad

La obesidad infantil constituye una preocupación de las autoridades sanitarias en los países desarrollados. Las consecuencias de la obesidad en la salud del futuro adulto son diversas e incluyen un aumento del riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2, de tener hipertensión arterial junto con un aumento de los niveles de colesterol en sangre, problemas articulares, apnea del sueño y trastornos de índole psicológica y social. Los niños que siguen siendo obesos durante la adolescencia presentan mayor riesgo de tener problemas graves de salud, como infarto agudo de miocardio, accidente vascular cerebral y algunos cánceres.

Recomendaciones

La American Academy of Pediatrics (AAP) aconseja a los pediatras controlar la obesidad en niños y adolescentes. El profesional sanitario debería evaluar el peso del niño y del adolescente como mínimo una vez al año. Cuando se define el índice de masa corporal (IMC) se tiene en cuenta el sexo, la edad, el peso y la talla del niño o niña, o adolescente. El IMC es útil para estimar la cantidad de grasa corporal.

  • Sobrepeso - se considera que un adolescente tiene sobrepeso cuando su IMC se sitúa entre el percentil 85 y el percentil 94 de las curvas estandarizadas de desarrollo; este sobrepeso se asocia a riesgos potenciales para la salud
  • Obesidad - se considera que un niño es obeso cuando su IMC supera el percentil 95 de las curvas estandarizadas de desarrollo o cuando es igual o superior a 30 kg/m2; la obesidad se asocia a problemas graves de salud.

Según las recomendaciones del U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) se debe realizar un cribado de la obesidad entre los 6 y 18 años de edad, favoreciendo y promocionando reducciones del peso corporal. Este grupo de trabajo reconoce que el IMC constituye una herramienta aceptable para determinar si existe un exceso de peso, a la vez que establece las definiciones de obesidad y de sobrepeso como reflejado anteriormente.

Está muy indicado que en cada control médico se revisen y discutan aspectos referentes a: patrones de alimentación del niño, nivel de actividad física y tendencia al sedentarismo. También merece la pena dedicar especial atención a antecedentes familiares de obesidad, diabetes de tipo 2 e hipertensión. El objetivo final es el de prevenir y corregir los problemas de sobrepeso y obesidad a partir de su identificación y de una intervención precoz por parte del pediatra (en resumen, dieta y ejercicio para alcanzar un peso saludable y un IMC correcto).

Los cálculos del índice de masa corporal en los niños y adolescentes tienen que ser muy precisos y relacionados con las tablas de crecimiento. Por ello, la visita con el pediatra es la que genera la información más fiable.


Enlaces 
Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO)
 
Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN)
HealthyChildren.org: Obesity
Centers for Disease Control and Prevention: Cálculo del pecentil del IMC en niños y adolescentes


Bibliografía
Centers for Disease Control and Prevention. Childhood Overweight and Obesity. http://www.cdc.gov/obesity/childhood/index.html

Centers for Disease Control and Prevention. Basics About Childhood Obesity. http://www.cdc.gov/obesity/childhood/basics.html

American Academy of Pediatrics. Prevention and Treatment of Childhood Overweight and Obesity. Spotlight: Task Force Recommends Obesity Screening of Children. http://www2.aap.org/obesity/USPSTF.html

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Este artículo fue modificado por última vez  07.01.2017