VIH

El VIH o virus de la inmunodeficiencia humana es el agente causante del SIDA (síndrome de inmunodeficiencia humana adquirida). En las primeras fases de la infección por VIH, pueden no existir síntomas o en caso de que existan, pueden ser inespecíficos y similares a los síntomas de la gripe, y resolverse al cabo de poco tiempo. Si no se detecta la infección ni se trata, la enfermedad puede ir progresando de tal manera, que con el paso del tiempo, el VIH destruye el sistema inmunitario y favorece que el individuo sea especialmente vulnerable a diversas infecciones.

Según datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en el año 2014 se notificaron en España 3366 nuevos casos de infección por VIH. Según la OMS, las tasas de nuevos diagnósticos de VIH son similares a las de otros países de la región Europea. La vía sexual es la principal vía de transmisión de la infección. Los hombres suponen el 84,7% de los nuevos diagnósticos de VIH. La mediana de edad al diagnóstico de la infección es de 35 años, sin diferencias por sexo. Las tasas más altas se producen en los grupos de edad de 25 a 29 y de 30 a 34 años.

La infección por VIH puede transmitirse por alguna de las siguientes vías:

  • Mantener relaciones sexuales sin protección con una persona infectada
  • Compartir jeringuillas y agujas (por ejemplo, en consumidores de drogas por vía intravenosa)
  • Durante el embarazo y el parto, en caso de que la mujer tenga la infección. El feto en desarrollo puede resultar infectado
  • Contacto directo con sangre infectada
  • Actualmente, el riesgo de contraer la infección a partir de transfusiones de sangre es extremadamente bajo. No obstante, antes de que se realizara el cribado de la infección por VIH en todas las unidades de sangre donadas, era posible que se adquiriera la infección por VIH a través de alguna transfusión de sangre o de alguno de sus componentes.

¿Por qué realizar el cribado?

El cribado de la infección por VIH se ha convertido en una práctica rutinaria en población de riesgo. Esto es así porque el diagnóstico precoz de la infección se traduce en un tratamiento oportuno y efectivo que permite enlentecer la progresión a SIDA. Toda la sociedad se beneficia del diagnóstico precoz de la infección. Las personas que saben que están infectadas pueden modificar sus conductas para así no exponer a otras personas a la infección, por contacto con su sangre o fluidos biológicos, y por lo tanto, pueden contribuir a limitar la diseminación de la enfermedad. El tratamiento de la infección en una adolescente VIH-positiva y embarazada impide la transmisión de la infección al bebé.

¿Cómo conocer el riesgo personal de contraer la infección por VIH?

Son diversas las situaciones que conducen a mayor riesgo de contraer la infección por VIH:

  • Mantener relaciones sexuales sin protección con más de una pareja sexual; el hecho de tener una enfermedad de transmisión sexual (ETS) predispone a que un individuo sea más susceptible a la infección cuando mantiene relaciones con una persona infectada
  • Relaciones sexuales entre varones
  • Prostitución
  • Ser la pareja sexual de una persona con la infección
  • Consumo actual o previo de drogas de abuso por vía intravenosa
  • Mantener o haber mantenido relaciones sexuales con una persona de la que no se conocen sus comportamientos sexuales habituales o que cumpla cualquiera de las características mencionadas

La frecuencia con la que se realiza el cribado es variable, en función de si la relación sexual es monógama y larga o de si la pareja ha mantenido relaciones sexuales con más de una persona en los últimos meses.

Pruebas de cribado

Se dispone de diferentes pruebas de detección de anticuerpos para el cribado de la infección por VIH. Las pruebas combinadas en las que se detectan anticuerpos y el antígeno p24 permiten detectar la infección muy poco después de que haya ocurrido la exposición.

En caso de realizarse la prueba, se puede optar por distintas opciones:

  • Realización de una prueba rápida en dispositivos portátiles después de la obtención de una muestra oral (bucal) o de una muestra de sangre; no es una práctica frecuente
  • La FDA (Food and Drug Administration) ha aprobado la comercialización de un dispositivo que permite detectar anticuerpos frente al virus; el individuo obtiene la muestra en su casa y debe enviarla a un laboratorio; tampoco se trata de una práctica frecuente

Es importante recordar también otras limitaciones de las pruebas de cribado de la infección por VIH:

  • Un resultado negativo indica solamente que en el momento de la obtención de la muestra no existe aparentemente evidencia de infección. En caso de pertenecer a un grupo de riesgo, es recomendable repetir la prueba al cabo de un cierto tiempo.
  • Los anticuerpos pueden detectarse entre las 2 y 8 semanas después de la exposición al virus. Si la exposición es más reciente, los niveles de anticuerpos podrían ser demasiado bajos como para ser detectados. Sería conveniente repetir la prueba al cabo de un tiempo e incluso utilizar la que combina anticuerpos y antígeno del virus.
  • Un resultado positivo no confirma el diagnóstico. Cualquier resultado positivo debe confirmarse con una segunda prueba distinta a la primera, en la que se detectan diferentes antígenos y con la que se pueden diferenciar VIH-1 y VIH-2.

Recomendaciones para el cribado

  • Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recomiendan la realización del cribado como mínimo una vez en la vida a todas las personas entre 13 y 64 años de edad, independientemente del sexo, orientación sexual, raza o grupo étnico, y riesgo para contraer la infección. Los CDC recomiendan un cribado anual si se pertenece a alguno de los grupos de población con elevado riesgo de contraer la infección por VIH.
  • El American College of Physicians (ACP) propone la misma recomendación que los CDC entre los 13 y 64 años de edad. Recomienda que la frecuencia la determine el médico de acuerdo a cada caso.
  • La Preventive Services Task Force (USPSTF) recomienda el cribado a todas las personas con edades comprendidas entre los 15 y 64 años, y en caso de pertenecer a algún grupo de elevado riesgo, realizarlo con una frecuencia anual (varones homosexuales, consumidores de drogas por vía intravenosa, personas residentes en entornos con alta prevalencia de la infección, o en centros de rehabilitación de drogaddiciones). El médico es quien decidirá en cada caso la frecuencia con la que debería repetirse la prueba.
  • La American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda el cribado en todos los adolescentes sexualmente activos y recomienda el cribado rutinario en adolescentes que viven en áreas de elevada prevalencia de la infección por VIH (más de 1 caso por cada 1000 individuos).
  • Para recomendaciones en las embarazadas, refiérase a Embarazo.

Se recomendienda el cribado de la infección en casos concretos como:

  • Hepatitis, tuberculosis o enfermedades de transmisión sexual
  • Receptores de transfusiones sanguíneas antes del año 1985, o pareja sexual que la recibiera y que posteriormente haya sido VIH-positiva
  • Profesional sanitario con exposición directa a la sangre
  • Cualquier persona que crea haber quedado expuesta al VIH

Consultar al médico

No debe sorprender a nadie que el médico quiera realizar una prueba de cribado de la infección por VIH, aunque se es libre de negarse a realizarla. La realización de esta prueba de manera rutinaria permite administrar tratamiento a las personas infectadas a la vez que éstas pueden tomar medidas para proteger a sus parejas o a sus futuros hijos.


Enlaces
Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad
Cruz Roja Española
MedlinePlus Interactive Health Tutorial: VIH y SIDA
Mayo Clinic: HIV/AIDS - Preparing for your appointment
Kidshealth.org: HIV and AIDS 


Bibliografía
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CDC Vital Signs: HIV among Youth in the U.S. http://www.cdc.gov/vitalsigns/HIVAmongYouth/index.html

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Este artículo fue modificado por última vez  07.01.2017