¿Por qué hacer el análisis? Para comprobar si el amonio en sangre está aumentado de cara a evaluar cambios del nivel de conciencia, o enfermedad hepática severa y trastornos genéticos asociados al ciclo de la urea; también para contribuir al diagnóstico de la encefalopatía hepática y del síndrome de Reye.
¿Cuándo hacer el análisis? Cuando un paciente presenta alteraciones de tipo mental o entra en coma de origen desconocido; si un niño presenta vómitos con frecuencia y letargo al nacer o al cabo de una semana de haber padecido un proceso vírico.
¿Qué muestra se requiere? La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa.