Amonio

También conocido como: NH4
Nombre sistemático: Amonio plasmático
Pruebas relacionadas: AST, Fosfatasa alcalina, Perfil hepático

¿Cómo se utiliza?
¿Cuándo se solicita?

¿Qué significa el resultado?

¿Hay algo más que debería saber?

¿Cómo se utiliza?
La prueba del amonio se utiliza principalmente para investigar cambios del comportamiento o del nivel de conciencia. Suele solicitarse junto a otras pruebas como glucosa, electrolitos y pruebas de función renal y de función hepática, para intentar conocer la causa de un coma o para contribuir al diagnóstico de un síndrome de Reye o de una encefalopatía hepática, causados por diversas enfermedades hepáticas. También puede solicitarse el amonio para detectar y evaluar la severidad de una alteración del ciclo de la urea.

Algunos médicos utilizan la prueba del amonio para monitorizar la eficacia del tratamiento de la encefalopatía hepática, aunque no existe consenso acerca de la utilidad clínica que aporta esta medida. Como la encefalopatía hepática puede ser debida a la acumulación de diversas sustancias tóxicas en la sangre y en el cerebro, los niveles de amonio en sangre presentan una correlación pobre con el grado de afectación del paciente.

[Volver]

¿Cuándo se solicita?
El amonio se solicita en un recién nacido (o a los pocos días del nacimiento) si éste presenta síntomas de irritabilidad, vómitos, letargo y convulsiones. También puede solicitarse cuando un niño presenta estos mismos síntomas aproximadamente una semana después de haber padecido un proceso vírico, como una gripe o un resfriado común, o cuando el médico sospeche que pueda tener un síndrome de Reye.

También se puede solicitar niveles de amonio en adultos que presentan alteraciones de índole mental, desorientación, letargo o que han entrado en coma; en estas ocasiones el amonio puede ayudar a conocer la causa de la alteración del nivel de conciencia. En pacientes con enfermedad hepática estable, puede solicitarse el amonio junto con otras pruebas de función hepática si el paciente súbitamente empeora.

[Volver]

¿Qué significa el resultado?
NOTA: No es posible indicar un intervalo de referencia estándar para este análisis. Dado que los valores de referencia dependen de muchos factores, incluyendo la edad del paciente, el sexo, las características de la población y el método utilizado, los resultados numéricos de los análisis tienen diferentes interpretaciones en distintos laboratorios. El informe de su laboratorio debe incluir el intervalo de referencia específico para sus análisis. Lab Tests Online recomienda encarecidamente que usted comente los resultados obtenidos con su médico. Para más información concerniente a los intervalos de referencia, lea por favor Intervalos de Referencia y su Significado.

Aumentos significativos de los niveles de amonio en la sangre indican que el organismo no es capaz de metabolizar y eliminar correctamente el amonio, pero no indican la causa.

En niños, niveles muy altos de amonio en sangre se asocian a déficits hereditarios enzimáticos del ciclo de la urea aunque también pueden observarse en la enfermedad hemolítica del recién nacido. Son relativamente comunes aumentos moderados y transitorios del amonio en el recién nacido; a esta edad, los niveles pueden fluctuar sin causar síntomas aparentes.

Aumentos del amonio con disminuciones de la glucosa pueden estar indicando un síndrome de Reye en niños y adolescentes sintomáticos, así como un trastorno en el ciclo de la urea no diagnosticado previamente.

Tanto en niños como en adultos, un aumento del amonio puede indicar alteraciones renales o hepáticas. A menudo existe una enfermedad (aguda o crónica) que actúa como factor desencadenante, de manera que el individuo no puede eliminar el exceso de amonio que va acumulando. El hecho de hallar concentraciones normales de amonio en sangre no descarta la encefalopatía hepática. Esto se debe a que existen otros productos de desecho que también pueden ocasionar trastornos mentales y del nivel de conciencia, y a que los niveles de amonio en el cerebro pueden ser muy superiores a los que se detectan en sangre, de tal manera que es muy difícil establecer una correlación entre los síntomas que se presentan y los niveles de amonio en sangre.

En algunos tipos de hipertensión, como en la hipertensión esencial (hipertensión arterial de causa desconocida) y en la hipertensión maligna (aumento muy importante y brusco de la presión arterial sanguínea), los niveles de amonio pueden estar disminuidos.

[Volver]

¿Hay algo más que debería saber?
Puede observarse niveles de amonio elevados en las siguientes situaciones:

  • Sangrados gastrointestinales – se hemolizan las células sanguíneas en los intestinos, liberándose proteínas.
  • Ejercicio muscular – los músculos producen amonio cuando se contraen.
  • Empleo de un torniquete – los niveles de amonio pueden ser superiores si al obtener la muestra de sangre se ha utilizado un torniquete.
  • Toma de ciertos fármacos y drogas: alcohol, barbitúricos, diuréticos, ácido valproico y narcóticos.
  • Si se es fumador.

Pueden observarse niveles bajos de amonio en pacientes hipertensos y si se está tomando ciertos antibióticos como la neomicina.

El amonio, aunque no sea lo habitual, puede también medirse en sangre arterial. A pesar de que algunos médicos piensan que el amonio medido en sangre arterial proporciona más información que el medido en sangre venosa, no existe consenso acerca de esta opinión.

[Volver]


Este artículo fue modificado por última vez 08.02.2012