Prueba de Coombs Indirecta

También conocido como: Prueba Indirecta de Antiglobulinas, Coombs indirecto
Nombre sistemático: Prueba indirecta de antiglobulinas
Pruebas relacionadas: Detección de anticuerpos, Prueba de antiglobulina directa

¿Cómo se utiliza?
¿Cuándo se solicita?
¿Qué significa el resultado?
¿Hay algo más que debería saber?

¿Cómo se utiliza?
La prueba de Coombs indirecta se utiliza para detectar anticuerpos dirigidos contra antígenos de hematíes, distintos de los antígenos ABO. Se realiza siempre que se prevé una transfusión de sangre. Si se detecta algún anticuerpo, debe procederse a una prueba de identificación de anticuerpos para conocer cual de ellos está presente. Al verificar la compatibilidad entre donante y receptor, y en el caso de que se detecten anticuerpos, se realiza una prueba de Coombs indirecta modificada. Es importante que la sangre del donante no contenga los antígenos frente a los cuales el receptor presenta ya anticuerpos.

Si alguien presenta una reacción transfusional (inmediata o tardía), el médico solicitará las dos pruebas de Coombs (directa e indirecta) para investigar la causa de la reacción. Una vez se haya resuelto la situación, puede solicitarse nuevamente la prueba indirecta para saber si el paciente ha desarrollado más anticuerpos.

Durante el embarazo la prueba de Coombs indirecta se utiliza para detectar anticuerpos que podrían atravesar la placenta y atacar las células del feto, causando la enfermedad hemolítica del recién nacido. Revisten especial importancia unos anticuerpos de un sistema de grupos sanguíneos conocido como sistema Rh. Una madre Rh negativa puede desarrollar estos anticuerpos si resulta expuesta a hematíes de un bebé Rh-positivo. Como prevención, se realiza a todas las madres Rh-negativo una prueba de Coombs indirecta durante el embarazo (a las 28 semanas) y nuevamente en el momento del parto. Si no se detecta anticuerpos Rh a las 28 semanas, se administra a la embarazada una inyección de inmunoglobulina de tipo Rh (Ig-Rh) con la finalidad de eliminar de su circulación cualquier rastro de hematíes fetales Rh positivos, así se previene el desarrollo de anticuerpos de tipo Rh por parte de la madre.

En el momento del nacimiento se determina el sistema Rh del recién nacido. Si el bebé es Rh negativo, la madre no requerirá ninguna otra inyección de Ig-Rh; si el bebé es Rh positivo y la madre no tiene anticuerpos frente al antígeno D, se le administrará Ig-Rh.

Esta prueba también puede realizarse para diagnosticar una anemia hemolítica autoinmune, junto con una prueba de Coombs directa.Esto sucede cuando una persona produce anticuerpos frente a sus propios antígenos, y puede ser el caso de ciertos trastornos autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico, de enfermedades malignas como la leucemia linfocítica crónica y de ciertas infecciones como por ejemplo la neumonía por micoplasma y la mononucleosis. También hay quién puede desarrollarla como consecuencia de la toma de ciertos medicamentos, como penicilina.

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¿Cuándo se solicita?

La prueba de Coombs indirecta se solicita siempre previamente a una transfusión de sangre y también en todos los embarazos. En mujeres Rh-negativas, se realiza a las 28 semanas previamente a la inyección de la Ig-Rh, y después del alumbramiento si el bebé es Rh positivo. En mujeres embarazadas Rh-negativas con anticuerpos de tipo Rh (sensibilizadas frente a antígenos extraños), se solicita a veces la prueba de Coombs indirecta para conocer de manera aproximada la cantidad de anticuerpo presente.

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¿Qué significa el resultado?
Si la prueba de Coombs indirecta es positiva, existe uno o más tipos de anticuerpos frente a hematíes. Algunos de estos anticuerpos pueden ser más significativos que otros. Si la prueba se utiliza antes de una transfusión de sangre, un resultado positivo indica la necesidad de realizar una prueba de identificación de anticuerpos para saber qué anticuerpos están presentes. Una vez el anticuerpo ha sido identificado, se debe buscar sangre de un donante que no contenga el antígeno correspondiente, así no se producirá la reacción de destrucción de los hematíes.

Si una madre Rh-negativa tiene una prueba de Coombs indirecta negativa puede administrarse durante las siguientes 72 horas la inyección de Ig-Rh para prevenir la producción de anticuerpos. Si por el contrario tiene un resultado positivo, debe identificarse el tipo de anticuerpos presentes. Si los anticuerpos resultan ser del tipo Rh, la inyección con Ig-Rh no será útil. Si se identifica un anticuerpo diferente, la inyección con inmunoglobulina Rh todavía podría administrarse para prevenir así el desarrollo de anticuerpos.

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¿Hay algo más que debería saber?
Una vez existen anticuerpos circulantes frente a hematíes, éstos ya no desaparecen nunca. Si han transcurrido ya muchos años desde la exposición al antígeno, es posible que los niveles de anticuerpos caigan hasta valores indetectables. Sin embargo, si el paciente se expone al antígeno nuevamente, la producción de anticuerpos se pondrá en marcha, atacando los hematíes extraños.

En cada transfusión de sangre la persona se expone a la combinación de antígenos de los hematíes del donante. Siempre que los hematíes transfundidos contengan antígenos extraños para el receptor, éste podrá producir anticuerpos. Si una persona recibe múltiples transfusiones de sangre, producirá anticuerpos frente a muchos antígenos y esto dificultará a la larga encontrar sangre de un donante compatible.

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Este artículo fue modificado por última vez 27.12.2012