¿Por qué hacer el análisis?
Para saber si existe un desequilibrio entre la cantidad de gas oxígeno (O2) y de gas dióxido de carbono (CO2) en la sangre, o saber si existe una alteración del equilibrio ácido-base que podría corresponderse con trastornos respiratorios, metabólicos o renales.
¿Cuándo hacer el análisis?
Ante síntomas de desequilibrio entre los gases oxígeno y dióxido de carbono o ante alteraciones del balance ácido-base. Entre los síntomas se incluye: dificultad respiratoria, fatiga y aumento de la respiración (hiperventilación). También puede utilizarse la prueba para monitorizar la eficacia de una oxigenoterapia (utilizada cuando existe una falta de oxígeno, ya sea su causa aguda o crónica) y en el curso de ciertos tipos de intervenciones quirúrgicas para monitorizar los niveles de ambos gases.
¿Qué muestra se requiere?
La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre arterial, normalmente de la arteria radial (zona de la muñeca del lado del dedo pulgar, donde normalmente se puede notar el pulso); en bebés puede usarse sangre capilar obtenida por un pinchazo en el talón.








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