CD4 y CD8

También conocido como: Recuento de T4, Células T colaboradoras, Células T supresoras, Células T citotóxicas
Nombre sistemático: Recuento de linfocitos CD4, Recuento de linfocitos CD8, Cociente CD4/CD8, Porcentaje de CD4
Pruebas relacionadas: Antígeno p24, Resistencia genotípica del VIH al tratamiento, VIH Anticuerpos, VIH carga viral

¿Qué es lo que se analiza?
Las células CD4 y CD8 son linfocitos que presentan en su superficie unos marcadores conocidos como CD4 y CD8. Ambos tipos de células forman parte de una clase de glóbulos blancos que se encargan de luchar contra las infecciones y juegan un papel muy importante en la función del sistema inmunitario. Las células CD4 y CD8 se producen en la médula ósea, y acaban de madurar en el timo; circulan por todo el organismo encontrándose principalmente en la sangre, bazo y ganglios linfáticos.

Las células CD4 reciben también el nombre de células T colaboradoras (o cooperadoras). Ayudan a identificar, atacar y destruir bacterias, hongos y virus que afectan al organismo. Las células CD4 son la diana principal del VIH, el cual se une a su superficie, se introduce dentro de ellas y o bien se reproduce de manera inmediata destruyéndolas en el proceso o bien se queda en estado latente para reproducirse más adelante. A medida que el VIH entra en las células CD4 y se replica, y a medida que la enfermedad progresa, el número de CD4 en sangre disminuye progresivamente. Esta disminución puede persistir durante muchos años antes de que el número de células CD4 disminuya hasta un nivel crítico; a partir de este momento, aparecerán los síntomas y signos del SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Con el tratamiento, la cantidad de partículas víricas en la sangre disminuye con lo que la progresión de la enfermedad se enlentece y el número de células CD4 se estabiliza o aumenta.

Los linfocitos CD8 reciben también el nombre de células T supresoras o células T citotóxicas. Las células CD8 identifican y matan a las células infectadas por virus o afectadas por un cáncer. Así, al matar a células infectadas por el VIH y, puesto que estos linfocitos también producen sustancias que bloquean la replicación del VIH, juegan un papel muy importante en la respuesta inmune frente al virus.

Estas pruebas determinan el número de células CD4 y CD8 en la sangre y valoran, juntamente con la prueba de la carga viral del VIH, el estado del sistema inmunitario cuando existe una infección por VIH. A medida que la enfermedad progresa, el número de células CD4 disminuye en relación al número total de linfocitos y de células CD8. Para proporcionar una idea más clara de la situación del sistema inmune, los resultados de estas pruebas se expresan como el número de linfocitos CD4 respecto al total de linfocitos (porcentaje) o bien como cociente entre CD4 y CD8.

Estas pruebas suelen utilizarse para monitorizar la progresión de la infección por VIH, aunque pueden solicitarse en algunas otras ocasiones, como en linfomas y en transplantes de órganos.

¿Cómo se obtiene la muestra para el análisis?
Extracción de la muestra por punción de una vena del antebrazo.

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?
Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.

NOTA: En el apartado, El laboratorio por dentro, encontrará información sobre la recogida y procesamiento de las muestras de sangre y los cultivos de esputo.


Este artículo fue modificado por última vez 25.07.2011