¿En qué consiste?
Los marcadores cardíacos son sustancias liberadas hacia la sangre cuando se produce un daño al corazón. La medida de estos marcadores es útil para diagnosticar, evaluar y monitorizar a pacientes con sospecha de síndrome coronario agudo (SCA). Entre los síntomas de SCA se incluye dolor y opresión torácicos, náuseas y/o dificultad para respirar. Estos síntomas se asocian a infartos de miocardio y a anginas de pecho, aunque también pueden observarse en otras situaciones que no afecten al corazón. Aumentos de uno o varios marcadores cardíacos pueden ayudar a identificar a los pacientes con SCA, ya que permiten un diagnóstico rápido y el establecimiento de un tratamiento adecuado.
El SCA se produce por una disminución brusca de la cantidad de sangre y de oxígeno que llega al corazón. Esta disminución conocida como isquemia, suele deberse a un estrechamiento importante de las arterias coronarias, o bien a una interrupción brusca del flujo sanguíneo en estas arterias. Una disminución del aporte de sangre al corazón puede ocasionar una angina de pecho (dolor torácico). Si el flujo sanguíneo al corazón disminuye de manera muy significativa o se interrumpe totalmente, puede tener lugar un infarto agudo de miocardio en el que se produce la muerte de células cardíacas, y por lo tanto del músculo cardíaco afectado y una lesión permanente que se resuelve con una fibrosis (cicatrices) en el tejido cardíaco.
Los marcadores cardiacos se solicitan para detectar cuanto antes mejor la presencia y evaluar la severidad de un SCA, de manera que se pueda iniciar el tratamiento adecuado de inmediato. Es importante distinguir entre infarto de miocardio, angina, insuficiencia cardíaca y alguna otra situación, debido a que los tratamientos y las necesidades de monitorización son distintos. En el caso de los infartos de miocardio, es crucial una intervención médica inmediata para minimizar el daño cardíaco y futuras complicaciones. Las pruebas para medir los marcadores cardíacos deben estar disponibles para el médico las 24 horas del día, y los siete días de la semana; además es muy importante que los resultados puedan entregarse al médico solicitante en un espacio muy corto de tiempo. Algunas de estas pruebas pueden realizarse a la cabecera del enfermo ya sea en los servicios de urgencias o en la unidad de hospitalización donde esté ingresado el paciente. A menudo se realizan determinaciones seriadas de uno o varios marcadores cardíacos para estar seguro de que se detectará cualquier pequeño aumento de su concentración, y para estimar la gravedad del infarto de miocardio.
En realidad sólo se utilizan unos pocos marcadores cardíacos. Actualmente, el marcador de elección es la troponina. Otros marcadores cardíacos son menos específicos de lesión cardíaca y pueden aumentar también en lesiones o enfermedades del músculo esquelético, y en enfermedades hepáticas o renales. Se sigue investigando acerca del uso de otros marcadores cardíacos, si bien su utilidad clínica todavía no está bien definida.
Nota: los marcadores cardíacos que aquí se comentan no son los mismos que se estudian en la población general para establecer el riesgo cardíaco de un individuo. En este último caso los marcadores utilizados son los descritos en el apartado de riesgo cardíaco.








