¿Por qué hacer el análisis? Para determinar si los déficits o las anomalías en las proteínas que forman parte del complemento están contribuyendo a un aumento de las infecciones o a un aumento de la actividad autoinmune. Para controlar la actividad de las enfermedades autoinmunes.
¿Cuándo hacer el análisis? Cuando aparece una inflamación o edema sin causa aparente, cuando hay infecciones microbianas (normalmente bacterianas) recurrentes o síntomas sugerentes de enfermedad autoinmune. Para ayudar a la monitorización de trastornos crónicos o agudos que afectan al sistema del complemento.
¿Qué muestra se requiere? La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa.