Mutación del Factor V Leiden

También conocido como: Mutación Factor V Leiden, resistencia a la proteína C activada (PCA), Factor V R506Q, Mutación G20210 de la Protrombina, PT G20210A, factor II 20210
Nombre sistemático: Mutación Factor V Leiden, Mutación 20210 de la Protrombina
Pruebas relacionadas: Antitrombina, Factores de la coagulación, Homocisteína, MTHFR, Proteína C y Proteína S

¿Cómo se utiliza?
¿Cuándo se solicita?

¿Qué significa el resultado?

¿Hay algo más que debería saber?

¿Cómo se utiliza?
El factor V Leiden (FVL) y la protrombina 20210 ( PT 20210) se emplean para ayudar a diagnosticar la causa de una formación inapropiada de coágulos de sangre (trombos), ocasionando trombosis venosas profundas (TVP) y tromboembolismos venosos.

El factor V y la protrombina 20210 son dos factores (proteínas) de la coagulación imprescindibles para que los coágulos se formen adecuadamente. Las personas que tienen una mutación en alguno de los genes que codifican para estas proteínas presentan un aumento del riesgo de formar coágulos de sangre.

El estudio de las mutaciones factor V Leiden y protrombina 20210 es útil para determinar si una persona ha heredado un trastorno asociado a mayor riesgo de formación de coágulos (estados de hipercoagulabilidad sanguínea) y para conocer si puede tener una o dos copias mutadas de los genes (heterocigoto u homocigoto, respectivamente).

Las pruebas se utilizan para hallar la explicación a un primer episodio trombótico, especialmente si se ha producido antes de los 50 años de edad, si no existe causa alguna que facilite su aparición o si aparece en un lugar poco usual, como hígado, riñón, cerebro, intestinos y pelvis o venas del ojo. También se solicitan si el tromboembolismo venoso es recurrente o si existen antecedentes familiares de trombosis.

El cribado inicial del factor V Leiden suele consistir en el estudio de la resistencia a la Proteína C activada (PCA). En alrededor de un 95% de los individuos con resistencia a la PCA, la causa radica en una mutación factor V Leiden. Si realmente existe resistencia, entonces se procede al estudio de la mutación factor V Leiden en ADN, tanto para confirmar el diagnóstico como para determinar si el individuo es homocigoto o heterocigoto para la mutación.

Los expertos en el tema no recomiendan realizar un cribado en la población general y discrepan en realizar estudios a familiares de personas con factor V Leiden o con la mutación PT 20210. Si la mutación está presente, la persona presenta un mayor riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos, pero existe una variabilidad que afecta a la manera con la cual el gen se expresa en realidad. Por ejemplo, en el caso del factor V Leiden, sólo un 10% de los que tienen la mutación presentará un episodio trombótico en algún momento de su vida.

Existen otras pruebas que pueden utilizarse cuando interesa identificar factores que contribuyan a la trombofilia, como:

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¿Cuándo se solicita?
Las pruebas PT 20210 y el factor V Leiden se solicitan cuando se sospecha que una persona puede tener algún factor de riesgo trombótico, como por ejemplo en las siguientes situaciones:

  • Primer tromboembolismo venoso (TEV) o trombosis venosa profunda (TVP) antes de cumplir los 50 años de edad
  • Formación del coágulo en una zona inusual del organismo como hígado, riñón, cerebro, intestinos y pelvis, u ojos
  • Historia personal o familiar de TEV o TVP recurrentes
  • Primer TEV relacionado con el uso de anticonceptivos, con el embarazo, o tratamiento hormonal sustitutivo
  • Cuando se están produciendo abortos de causa inexplicable especialmente durante los trimestres segundo y tercero del embarazo

A menudo se solicitan ambas pruebas cuando un familiar de primer orden presenta las mutaciones genéticas factor V Leiden o PT 20210. Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) indican que las personas con TEV que no presentan síntomas no necesitan realizarse estas pruebas aunque tengan antecedentes familiares.

Si una persona asintomática sabe que tiene una o más mutaciones, entonces tendrá interés en corregir otros factores de riesgo de un exceso de coagulación controlables como el uso de anticonceptivos orales, el consumo de tabaco y niveles elevados de homocisteína, y por lo tanto ser consciente del riesgo cuando quede expuesta a fenómenos que puedan desencadenar los episodios trombóticos, como una inmovilización o intervenciones quirúrgicas. Por otro lado, muchas personas con la mutación no desarrollarán nunca un TEV o una TVP.

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¿Qué significa el resultado?
Si el estudio genético revela que existe una copia del gen del factor V Leiden o de la protrombina 20210, el individuo es heterocigoto para una u otra mutación; si existen dos copias mutadas de uno u otro de estos genes, entonces es homocigoto.

Los homocigotos para el factor V Leiden (dos copias mutadas del gen) presentan un riesgo 80 veces mayor al de la población normal de desarrollar un trombo mientras que para los heterocigotos (una copia mutada del gen) el riesgo es unas 4 o 8 veces mayor al de la población sana.

Es bastante raro el estado de homocigosis para la mutación 20210 de la protrombina. Las personas heterocigotas tendrán un aumento moderado de la producción de trombina, lo que se asocia a un riesgo de desarrollar TEV multiplicado por 2.5 o 3 veces. En el caso de los homocigotos, no se ha podido establecer el riesgo.

El riesgo potencial de las mutaciones es variable y depende de cada individuo. Es posible que la persona esté asintomática y no presente nunca un TEV o una TVP. Si los individuos ya han tenido uno o varios fenómenos trombóticos, entonces la causa más probable es la presencia de la mutación, y existirá mayor riesgo de sufrir otro episodio trombótico. Si en el estudio genético no se hallan mutaciones, deben considerarse otras causas de los episodios trombóticos.

Los riesgos asociados a las mutaciones factor V Leiden, PT 20210 y a otras deficiencias de factores hereditarias o adquiridas son independientes. Una persona puede tener más de uno de ellos y los riesgos de cada uno de ellos ser acumulativos. Además de los factores de riesgo hereditarios y adquiridos, existen factores de riesgo controlables, como el uso de contraceptivos orales, que pueden exacerbar los anteriores. Por ejemplo, una mujer heterocigota para el factor V Leiden presenta un riesgo de 2 a 4 veces mayor de desarrollar un TEV; si además utiliza anticonceptivos orales, el riesgo combinado puede aumentar hasta en 30 veces el riesgo que confiere la mutación heterocigótica por sí sola.

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¿Hay algo más que debería saber?
A veces, la evaluación de la existencia de una mutación factor V Leiden empieza por el estudio de la resistencia a la proteína C activada (PCA). En un 90% de los casos, la resistencia a la PCA es debida a la mutación factor V Leiden. En caso de que exista resistencia, se analiza la mutación factor V Leiden en el ADN de la persona afecta, tanto para confirmar el diagnóstico como para determinar si el individuo es heterocigoto (una copia mutada del gen) u homocigoto (dos copias mutadas).

Algunos estudios han hallado una asociación entre la mutación factor V Leiden y los abortos de repetición.

A pesar de que los niveles de protrombina suelen estar moderadamente elevados en la mutación PT20210, no suelen medirse al no ser clínicamente útiles para identificar la mutación.

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Este artículo fue modificado por última vez 12.09.2015