¿Cómo se utiliza?
¿Cuándo se solicita?
¿Qué significa el resultado?
¿Hay algo más que debería saber?
¿Cómo se utiliza?
Esta prueba se utiliza principalmente para confirmar la sospecha de un diagnóstico de Espondilitis Anquilopoyética, de un síndrome de Reiter (artritis reactiva) o a veces de una uveítis anterior. La prueba
para el HLA B27 no es diagnóstica de ninguna patología. Se usa asociada a una serie de signos y síntomas y otras pruebas de laboratorio para diagnosticar o descartar una serie de enfermedades autoinmunes como la EA o el síndrome de Reiter. Son patologías crónicas, más frecuentes en hombres que en mujeres y que suelen aparecer hacia los 30 años. La Espondilitis Anquilopoyética se caracteriza por dolor, inflamación y una rigidez progresiva de la columna, el cuello y el tórax. El síndrome de Reiter se caracteriza por inflamación de las articulaciones, la uretra, ojos y lesiones en la piel. A menudo los primeros síntomas de estas enfermedades pasan desapercibidos y suele tardarse algunos años en diagnosticarlas, hasta que no se observan los cambios degenerativos en las radiografías, característicos en huesos y articulaciones. La uveítis anterior se asocia a inflamación recurrente de ciertos elementos en uno o ambos ojos.
El HLA B27 se pide como parte de las pruebas para diagnosticar y evaluar una serie de patologías caracterizadas por el dolor articular, la rigidez y la inflamación. Entre estas pruebas destaca el factor reumatoide (FR), añadiéndose a menudo la velocidad de sedimentación globular (VSG) o la proteína C reactiva (PCR). También se solicita a veces para evaluar casos de uveítis recurrentes no atribuible a otras causas.
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¿Cuándo se solicita?
Esta prueba se pide a pacientes con dolor e inflamación aguda o crónica en la espalda, cuello, pecho, ojos y/o articulaciones en los que el médico sospecha una patología autoinmune que se asocia a un HLA B27 positivo. A veces se ha de confiar en la clínica y el resultado del HLA B27 para diagnosticar la EA u otra patología asociada a este antígeno, ya que los cambios característicos en los huesos
pueden no detectarse hasta varios años después. Así, el HLA B27 no es diagnóstico pero da una información adicional ya que aumenta o disminuye la probabilidad de que el paciente tenga EA. También se solicita la prueba HLA-B27 en pacientes con uveítis recurrente.
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¿Qué significa el resultado?
El HLA B27 puede ser positivo o negativo. Si es positivo, el antígeno HLA B27 está presente en la membrana de las células blancas sanguíneas (leucocitos) y otras células nucleadas del organismo. Si, además del HLA B27, existen síntomas como el dolor crónico, la inflamación y/o los cambios óseos degenerativos (visibles en la radiología), es muy probable que el paciente tenga EA, síndrome de Reiter u otra patología autoinmune asociada al HLA B27. Esto es más probable si el paciente es un hombre joven y que empezó a tener síntomas antes de los 40 años.
Si no se detecta HLA-B27, es más raro que se dé esta asociación. Sin embargo, no puede asegurarse que la persona no presenta la enfermedad inicialmente sospechada, ya que un cierto porcentaje de pacientes con las enfermedades anteriormente descritas es HLA-B27 negativo.
Un HLA B27 positivo en una persona sin síntomas o sin antecedentes familiares de enfermedades relacionadas con HLA-B27 no tiene relevancia clínica. No sirve para predecir la probabilidad de desarrollar una enfermedad autoinmune. Si el paciente realmente presenta alguna enfermedad asociada a HLA-B27, la presencia del mismo no indica cual de estas enfermedades está presente, ni con qué rapidez progresará, ni su
gravedad, pronóstico o el grado de afectación orgánica
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¿Hay algo más que debería saber?
La presencia de los antígenos HLA está determinada genéticamente. Su producción se controla mediante genes que pasan de padres a hijos. Si algún familiar tiene alguna enfermedad asociada al HLA-B27 que afecta a articulaciones de la columna vertebral (EA u otra), y el paciente en cuestión presenta un HLA-B27 positivo, entonces éste tiene mayor riesgo de desarrollar una enfermedad similar.
Con los nuevos tests genéticos es posible clasificar los antígenos HLA B27 en más de 15 subtipos diferentes. Los más frecuentes en Estados Unidos son el HLA B27 05 y el HLA B27 02. No se sabe todavía como afecta cada uno de los subtipos a la posibilidad de desarrollar una enfermedad autoinmune.
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