¿Qué es lo que se analiza?
Estos análisis buscan evidencias de una infección por una bacteria, conocida como Helicobacter pylori. Actualmente sabemos que esta bacteria es una causa importante de úlcera péptica. H. pylori también está asociada al desarrollo de cáncer gástrico.
¿Cómo se obtiene la muestra para el análisis?
La muestra que se recoge depende del análisis solicitado. Puede ser tan simple como una muestra de heces para buscar el antígeno de H. pylori o una muestra de sangre venosa para detectar anticuerpos contra la bacteria.
Una prueba más invasiva consiste en un procedimiento llamado endoscopia, en el que se coloca un tubo por la boca hasta el estómago para tomar una pequeña muestra de tejido (una biopsia) del revestimiento del estómago. Además de analizar la presencia de H. pylori en el laboratorio, la biopsia también permite detectar otras causas de dolor de estómago. El H. pylori produce ureasa, una enzima especial que le permite sobrevivir en el ambiente ácido del estómago. El laboratorio puede detectar la presencia de esta bacteria buscando esta enzima en la muestra de tejido. El tejido también puede ser examinado al microscopio por un patólogo, quien buscará esta bacteria o cualquier otro signo de enfermedad que pueda explicar los síntomas.
En ocasiones puede utilizarse una prueba del aliento en lugar de una biopsia. En este caso, debe beberse un líquido especial que contiene un material radioactivo inofensivo. Si H. pylori está presente en el tubo digestivo, el material será transformado en dióxido de carbono marcado radiactivamente. El análisis del aire espirado en la prueba del aliento permitirá al laboratorio determinar si la bacteria está presente en el organismo.
Nota: En el apartado, El laboratorio por dentro, encontrará información sobre la recogida y procesamiento de las muestras de sangre y los cultivos de esputo.