¿Por qué hacer el análisis?
Para ayudar a identificar y a localizar la causa de una lesión tisular en el organismo y para monitorizar su progresión. La LDH aumenta en una gran variedad de situaciones, reflejando su distribución ubicua en el organismo; históricamente ha sido utilizada para ayudar al diagnóstico y monitorización del infarto de miocardio, pero actualmente ha sido totalmente reemplazada por la troponina.
¿Cuando hacer el análisis?
Juntamente con otras pruebas, cuando el médico sospecha la presencia de una enfermedad crónica o aguda que causa destrucción tisular o celular y quiere identificar la fuente de la lesión y monitorizar el problema.
¿Qué muestra se requiere?
Muestra de sangre obtenida por punción de una vena del antebrazo.