Perfil Lipídico

También conocido como: Panel lipídico, perfil de riesgo coronario
Nombre sistemático: Perfil lipídico
Pruebas relacionadas: Apolipoproteína A, Apolipoproteína B, Colesterol, Colesterol HDL, Colesterol LDL, Colesterol VLDL, Lipoproteína A, Lp-PLA2, Riesgo cardíaco, Subfracciones lipoproteicas, Triglicéridos

1. ¿Cómo se determina el tratamiento?
2. ¿Si el resultado de una determinación de colesterol ha sido menor de 200 mg/dL (5.18 mmol/L), es necesario realizar un perfil lipídico?
3. En el informe del perfil lipídico la concentración de triglicéridos es alta, y por otra parte, no constan los valores del colesterol LDL. ¿Por qué?
4. ¿Qué es el colesterol no-HDL?

5. ¿En qué consiste el estudio del número de lipoproteínas del tipo LDL?


1. ¿Cómo se determina el tratamiento?
El tratamiento está basado en el riesgo global de presentar enfermedad cardíaca coronaria. Se asigna por consenso un valor diana de colesterol LDL. Si el resultado de la concentración de colesterol LDL está por encima del valor diana, es necesario el tratamiento.

El valor diana de colesterol LDL es:

  • colesterol LDL menor de 100 mg/dL (2.59 mmol/L) si se tiene enfermedad cardíaca o diabetes (idealmente < 70 mg/dL - 1.81 mmol/L)
  • colesterol LDL menor de 130 mg/dL (3.37 mmol/L) si se presentan 2 o más factores de riesgo
  • colesterol LDL menor de 160 mg/dL (4.14 mmol/L) si se presentan menos de 2 factores de riesgo

El primer paso en el tratamiento de una concentración elevada de colesterol-LDL se centra en los cambios de estilo de vida, específicamente mediante dietas bajas en colesterol, en grasas saturadas y en grasas trans no saturadas y en la realización de ejercicio moderado. Puede ser necesario el consejo de un dietista.

Si las dietas bajas en grasas y el ejercicio no consiguen disminuir el colesterol-LDL hasta el valor diana, el siguiente paso será el tratamiento farmacológico. Varios tipos de fármacos son efectivos para disminuir el colesterol-LDL; seguramente se le prescribirá alguno de ellos. El colesterol-LDL se irá determinando a intervalos regulares para asegurarse de que el fármaco es efectivo. Si el fármaco no permite alcanzar el valor diana de colestero-LDL, es posible que el médico aumente la dosis del fármaco o, posiblemente, añada un segundo fármaco.

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2. ¿Si el resultado de una determinación de colesterol ha sido menor de 200 mg/dL (5.18 mmol/L), es necesario realizar un perfil lipídico?
Si el colesterol total está por debajo de 200 mg/dL (5.18 mmol/L) y no se presenta historia familiar de enfermedad cardíaca u otros factores de riesgo, probablemente no es necesario realizar un perfil lipídico completo. Sin embargo, puede ser aconsejable una determinación del colesterol HDL para asegurarse de que éste no es bajo. Diversos programas de cribado incluyen actualmente tanto el colesterol total como el colesterol HDL.

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3. En el informe del perfil lipídico la concentración de triglicéridos es alta, y por otra parte, no constan los valores del colesterol LDL. ¿Por qué?
En la mayoría de perfiles lipídicos realizados con finalidades de cribado, el colesterol LDL se calcula a partir de las otras determinaciones. No obstante, este cálculo no es válido cuando la concentración de triglicéridos es superior a 400 mg/dL (4.52 mmol/L). Para obviar este problema, cuando los triglicéridos superan esta cifra deben realizarse otras pruebas especiales, como la medida del colesterol LDL directo o una ultracentrifugación que permita separar las distintas fracciones lipídicas.

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4. ¿Qué es el colesterol no-HDL?
El colesterol no-HDL se calcula restando el colesterol HDL del colesterol total, y representa el colesterol aterogénico, es decir, el colesterol que puede acumularse en las arterias, formando placas y originando estrechamiento y obstrucciones de los vasos sanguíneos. Este cálculo no se afecta por tener concentraciones altas de triglicéridos (como sucede para el colesterol LDL). El colesterol no-HDL puede ser útil para establecer el riesgo de enfermedad cardiovascular, especialmente si las concentraciones de triglicéridos son altas, debido a que el colesterol no-HDL se asocia a mayor riesgo. Según recomienda el National Education Cholesterol Program, en el epígrafe referente al plan III de tratamiento en adultos, si los niveles de triglicéridos son superiores a 200 mg/dL, el colesterol no-HDL puede utilizarse como una segunda diana de tratamiento (cambios en el estilo de vida y fármacos) para disminuir los niveles de lípidos en sangre.

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5. ¿En qué consiste el estudio del número de lipoproteínas del tipo LDL?
Se trata de una prueba que evalúa el número de partículas LDL, en lugar de medir la cantidad de colesterol LDL. Normalmente, el colesterol LDL constituye un buen indicador del riesgo cardiovascular. Sin embargo, se sabe que personas con concentraciones totalmente normales de colesterol LDL presentan un riesgo elevado de desarrollar enfermedad cardiovascular. De manera similar, personas con ciertos trastornos crónicos como diabetes, pueden presentar mayor riesgo a pesar de que sus niveles de colesterol LDL sean normales. En estos casos es cuando se sugiere que el número de partículas LDL y su tamaño pueden constituir un factor adicional a considerar a la hora de establecer el riesgo cardiovascular de un individuo. Si desea más información al respecto, acceda a este enlace.

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Este artículo fue modificado por última vez 01.04.2013