Fenitoína

También conocido como: Difenilhidantoína
Nombre sistemático: Fenitoína, total y libre
Pruebas relacionadas: Monitorización de fármacos

¿Cómo se utiliza?
¿Cuándo se solicita?

¿Qué significa el resultado?

¿Hay algo más que debería saber?

¿Cómo se utiliza?
Esta prueba se utiliza para medir la concentración de fenitoína en sangre y saber si está dentro del margen terapéutico. Se suele solicitar cada pocos días al inicio del tratamiento para  ajustar la dosis que permita alcanzar la concentración deseada en sangre y de forma periódica durante el periodo de mantenimiento para comprobar que esta concentración sigue dentro del margen terapéutico. También se puede realizar al iniciar o acabar otros tratamientos (para observar los efectos que éstos pueden tener sobre las concentraciones sanguíneas de fenitoína). Se puede solicitar en personas que tienen crisis convulsivas a pesar del tratamiento o en aquéllas en las que se sospecha de una intoxicación por fenitoína.

Normalmente, la fenitoína que se analiza es la total, que es la suma de la que circula unida a proteínas y la "libre". La fracción libre es la farmacológicamente activa. En condiciones normales el porcentaje de una y otra forma se mantiene estable, por lo que medir la fenitoína total es apropiado para monitorizar el tratamiento. No obstante, en ciertas situaciones, el porcentaje de fenitoína libre o activa puede aumentar y el individuo puede presentar signos de toxicidad a pesar de que la fenitoína total esté dentro del margen terapéutico. En estos casos se puede pedir la determinación de la fenitoína libre.

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¿Cuándo se solicita?
Esta prueba se solicita en las personas que empiezan un tratamiento con fenitoína y a las que inician, modifican o discontinúan otra medicación; también si se observan cambios del estado de salud del individuo tratado. Una vez la concentración se estabiliza dentro del margen terapéutico, la fenitoína se mide de forma periódica para comprobar que esta situación se mantiene.

También se realiza esta prueba en personas que no parecen responder a la fenitoína (siguen teniendo crisis convulsivas) para saber si la dosis es demasiado baja, no es efectiva y/o para conocer si el individuo está cumpliendo o no el tratamiento (no toma la fenitoína de forma regular). Por otra parte, también se analiza la fenitoína en individuos en los que se sospecha una posible toxicidad o que presentan efectos colaterales molestos. Entre estos destacan:

  • Inflamación de las encías y de los ganglios linfáticos
  • Hirsutismo
  • Insomnio
  • Náuseas
  • Confusión, irritabilidad
  • Dificultad para tragar
  • Fatiga
  • Fiebre
  • Erupciones cutáneas
  • Movimientos involuntarios de los ojos
  • Alteraciones del ritmo cardíaco
  • Disminución de la presión arterial

La fenitoína libre se solicita en personas con trastornos que podrían hacer aumentar el porcentaje de ésta, como por ejemplo:

  • Fallo o insuficiencia renal
  • Enfermedad hepática
  • Hipoalbuminemia (niveles bajos de albúmina, que es una proteína presente en la sangre)
  • Toma de otros fármacos como la aspirina, el naproxeno o el ibuprofeno

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¿Qué significa el resultado?
El rango terapéutico en adultos está entre 10-20 µg/mL para la fenitoína total (unida a proteínas más la "libre") y 1-2 µg/mL para la libre (no unida a proteínas). El porcentaje normal de fenitoína libre es de 8-14%.

En la mayoría de personas con concentraciones dentro de estos márgenes, la fenitoína es eficaz y no produce toxicidad. De todas formas, la eficacia y la aparición de toxicidad varía entre personas. Hay personas que pueden presentar crisis convulsivas en el rango bajo de la normalidad y otras pueden presentar efectos secundarios en el rango alto de la normalidad. Se debe establecer un rango terapéutico individual en cada persona.

En general, si la concentración de fenitoína está dentro del rango terapéutico y no se presentan crisis convulsivas recurrentes ni efectos secundarios a la medicación, la dosis es correcta. No se debe variar la pauta de medicación ni dejar de tomar el fármaco sin consultárselo al médico, ya que aumentaría el riesgo de crisis o efectos secundarios, además de poder afectar a la efectividad de otros fármacos que se estén tomando. El ajuste de las dosis de los fármacos se debe valorar de forma individual.

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¿Hay algo más que debería saber?
Las personas que toman fenitoína durante mucho tiempo pueden desarrollar déficit de vitamina D, entumecimiento de las extremidades por una lesión nerviosa (neuropatía periférica), acné, hirsutismo, engrosamiento de los rasgos faciales o debilidad ósea. En una minoría de casos puede aparecer erupción cutánea generalizada y otras afectaciones cutáneas que requieran hospitalización.

El uso de fenitoína durante el embarazo aumenta el riesgo de que el recién nacido presente defectos graves al nacer, por lo que es importante informar al médico acerca de la medicación que se está tomando.

La fenitoína también se puede prescribir para otros trastornos como la neuralgia del trigémino, que causa episodios de dolor agudo en la mandíbula, y otras causas de dolor de tipo neurálgico. En estos casos también deberían monitorizarse los niveles de fenitoína.

La fenitoína no es efectiva para todos los tipos de convulsiones y en todos los individuos.

Son varios los fármacos, sustancias que se venden sin receta médica y suplementos que pueden aumentar, disminuir o interferir en el metabolismo y, por tanto, en la concentración de la fenitoína en la sangre. Fármacos cuyos efectos pueden verse reducidos por la toma de fenitoína son: corticosteroides como prednisona, estrógenos, algunos anticoagulantes y algunos antidepresivos. La fenitoína también puede hacer disminuir la eficacia de contraceptivos orales y de otros anticonceptivos. Los fármacos que hacen aumentar la concentración de fenitoína en sangre son: diazepam, algunos antidepresivos y omeprazol. La absorción oral de fenitoína disminuye si se toman antiácidos que contengan magnesio, sales de calcio y productos de nutrición enteral. También hay muchos fármacos que interactúan con la fenitoína, por lo que es importante informar al médico acerca de los fármacos o suplementos que se están tomando.

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Este artículo fue modificado por última vez 30.06.2014