¿En qué consiste la función plaquetaria?


Las plaquetas son vitales para la coagulación sanguínea. Se crean en la médula ósea y circulan por la sangre hasta que son necesarias. Cuando se daña un vaso sanguíneo, las plaquetas se unen a él ayudadas por el factor von Willebrand, que actúa como una especie de"pegamento" y se agregan unas a otras ayudadas por sustancias que favorecen esta agregación y forman un coágulo que tapa el vaso sanguíneo lesionado. Todo esto forma parte de la hemostasis. Al mismo tiempo ayudan a la activación de la cascada de la coagulación, en la que se activan una serie de factores de coagulación y que acaba en la formación de una red de fibrina sobre la que se depositan las plaquetas para formar el coágulo estable. Cuando la herida ha sido reparada y ya no es necesario el coágulo, se activa la fibrinolisis y desaparece.

 

Si no hay suficientes plaquetas o no funcionan correctamente, aumenta el riesgo de sangrado. El número de plaquetas es fácil de determinar en un hemograma, pero su funcionalidad es más difícil de estudiar. Desafortunadamente no existe un solo test que determine la funcionalidad plaquetaria sino que se ha de elegir el más eficaz en cada caso.

Antes, la primera prueba que se hacía para estudiar la función plaquetaria era el tiempo de sangrado. Sin embargo, esta prueba ha dejado de realizarse y muchas organizaciones internacionales no están de acuerdo en usarla como cribado prequirúrgico, ya que además no es muy sensible ni específica y no refleja necesariamente el riesgo de sangrado en una operación. Es poco reproducible y la simple toma de una aspirina puede influir en el resultado. A menudo suele dejar pequeñas cicatrices en el antebrazo.

El PFA-100® (analizador de la función plaquetaria 100) es un sistema que tienen muchos hospitales como cribado inicial de la función plaquetaria en vez del tiempo de sangrado, ya que imita el proceso de coagulación dentro de un tubo. Se obtiene una muestra de sangre extraida de una vena del antebrazo y se coloca en un tubo en el que se ha hecho el vacío y que tiene las paredes recubiertas de colágeno y con adrenalina o ADP. Ésto activa las plaquetas y promueve su adherencia y agregación. El tiempo que tarda en formarse el coágulo es el tiempo de coagulación. El cribado inicial se hace con tubo de colágeno y adrenalina. Si el tiempo de coagulación es normal, es poco probable que exista una disfunción plaquetaria. El tubo con colágeno y ADP se usa para confirmar un resultado anormal de la prueba anterior. Si los dos resultados son anormales, es muy probable que tenga una disfunción plaquetaria y serán necesarias nuevas pruebas para saber si la alteración es hereditaria o adquirida. Si el colágeno/ADP es normal, la prueba alterada con colágeno/adrenalina puede haberse debido a la toma de aspirina, ya que una sola dosis de aspirina puede alterar la función plaquetaria de una persona durante 10 días.

Aunque cada vez el PFA-100® se usa más como cribado inicial, todavía no existe un consenso en que sea la prueba ideal para sustituir al tiempo de sangrado. No ha permitido todavía predecir la probabilidad de sangrado de un paciente durante una operación y no se ha establecido su utilidad clínica.

El estudio de agregación plaquetaria se usa en grandes hospitales y a nivel de investigación. Se sacan dos tubos de sangre de una vena del antebrazo y se estudia la agregación plaquetaria gracias a sustancias que se mezclan con la sangre total o con el plasma rico en plaquetas. Estos estudios permiten diagnosticar alteraciones plaquetarias congénitas o adquiridas. Puede afectarse por la toma de aspirina o de otros fármacos que alteran la función plaquetaria.

Existen muchos otros tipos de estudios de la función plaquetaria, específicamente la agregación o la formación del coágulo. Algunos sólo se usan para investigación, pero otros se usan en los hospitales. El Ultegra RPFA® (Analizador rápido de la función plaquetaria), por ejemplo, se usa en algunos hospitales para monitorizar el abciximab, un antiagregante plaquetario, y para detectar disfunción plaquetaria debida al consumo de aspirina, mientras que Plateletworks® mide la capacidad de agregación plaquetaria durante las operaciones de bypass cardiopulmonar. Una prueba un poco más antigua es el TEG o tromboelastografía, que mide la fuerza del coágulo y se usa para monitorizar la función plaquetaria y la coagulación durante la cirugía cardiovascular y predice el riesgo de sangrado y la eficacia de las transfusiones sanguíneas durante la cirugía cardiopulmonar. Se ha de tener en cuenta que las muestras de sangre usadas en estos estudios son estables durante muy poco tiempo, por lo que se han de analizar rápidamente.

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Este artículo fue modificado por última vez  18.02.2010