Procalcitonina

También conocido como: PCT
Nombre sistemático: Procalcitonina
Pruebas relacionadas: Hemocultivo, Hemograma, Proteína C reactiva

¿Cómo se utiliza?
¿Cuándo se solicita?

¿Qué significa el resultado?

¿Hay algo más que debería saber?

¿Cómo se utiliza?
Si bien la prueba de la procalcitonina es relativamente nueva, su uso se está implantando y extendiendo. En estudios recientes se ha demostrado que la procalcitonina es prometedora en cuanto a que permite evaluar el riesgo de que una persona en estado crítico esté desarrollando una infección bacteriana sistémica. Su aplicación se ha estudiado principalmente entre pacientes que acuden a los servicios de urgencias o entre aquellos que están en unidades de cuidados intensivos (UCI) con síntomas sugerentes de sepsis. La Food and Drug Administration (FDA) aprobó que los resultados de la procalcitonina podían ser usados junto con los de otras pruebas de laboratorio y las manifestaciones clínicas para contribuir a establecer el riesgo de sepsis severa y de shock séptico en individuos en estado crítico. Si se emplea con finalidades diagnósticas, la procalcitonina debería medirse durante el primer día. Posteriormente, puede utilizarse para monitorizar la respuesta al tratamiento.

La procalcitonina puede solicitarse junto con otras pruebas como proteína C reactiva, hemocultivo, hemograma o análisis de líquido cefalorraquídeo (LCR) cuando interesa detectar o descartar una sepsis, o distinguir entre meningitis víricas y bacterianas o bien para detectar o descartar una neumonía bacteriana en personas críticamente enfermas y en niños con fiebre de origen desconocido.

A veces puede solicitarse la procalcitonina cuando existe lesión tisular debida a traumatismos o cirugía, o cuando interesa conocer si una neumonía de causa vírica se está complicando con una infección bacteriana secundaria.

Ocasionalmente, la procalcitonina puede solicitarse repetidamente para monitorizar la eficacia de un tratamiento antimicrobiano.

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¿Cuándo se solicita?
La procalcitonina puede solicitarse junto con otras pruebas cuando una persona críticamente enferma presenta síntomas sugerentes de infección bacteriana grave o sistémica. En caso de emplearse, se solicita de manera precoz, en el curso del primer día de la hospitalización.

Entre las complicaciones de una sepsis se incluyen:

  • Fiebre, escalofríos
  • Náuseas
  • Respiración acelerada, taquicardia
  • Confusión
  • Disminución de la emisión de orina

En casos severos puede existir un estado de inflamación en todo el organismo y formación de coágulos de sangre diminutos en los vasos sanguíneos más pequeños. Pueden empezar a fallar uno o varios órganos (fallo multiorgánico) y la presión sanguínea puede disminuir de manera acusada y peligrosa.

A veces, la procalcitonina se puede medir repetidamente para monitorizar la eficacia de un tratamiento antimicrobiano en personas en las que se sospecha que existe sepsis. Ocasionalmente, también puede solicitarse si existen daños tisulares debidos a traumatismos, cirugía o quemadas, o cuando el médico teme que un individuo con una infección vírica como una neumonía esté desarrollando una infección secundaria.

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¿Qué significa el resultado?
NOTA: No es posible indicar un intervalo de referencia estándar para este análisis. Dado que los valores de referencia dependen de muchos factores, incluyendo la edad del paciente, el sexo, las características de la población y el método utilizado, los resultados numéricos de los análisis tienen diferentes interpretaciones en distintos laboratorios. El informe de su laboratorio debe incluir el intervalo de referencia específico para sus análisis. Lab Tests Online recomienda encarecidamente que usted comente los resultados obtenidos con su médico. Para más información concerniente a los intervalos de referencia, lea por favor Intervalos de Referencia y su Significado.

Si los niveles de procalcitonina en una persona en estado crítico son bajos, el riesgo de desarrollar una sepsis o un shock séptico es bajo aunque no los excluye. Unas concentraciones bajas pueden indicar la presencia de una infección localizada que todavía no ha progresado a infección sistémica, o bien una infección sistémica que lleva menos de seis horas de evolución. Unos niveles bajos de procalcitonina también sugieren que los síntomas pueden ser debidos a otra causa, como rechazo de un órgano trasplantado, una infección vírica, cirugía o traumatismos.

Contrariamente, niveles elevados de procalcitonina indican una elevada probabilidad de sepsis, o mayor probabilidad de que los síntomas sean debidos a infección bacteriana. También sugieren un elevado riesgo de progresión a sepsis severa y a shock séptico.

Aumentos moderados pueden obedecer a trastornos no infecciosos o bien a una infección en sus fases iniciales; en este caso, se debe estar alerta. El hecho de observar una disminución de los niveles de procalcitonina en personas con infección bacteriana y tratadas indica una respuesta al tratamiento.

Pueden observarse niveles muy elevados de procalcitonina en caso de cáncer medular de tiroides, pero esta prueba no se utiliza para diagnosticar ni para monitorizar esta enfermedad.

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¿Hay algo más que debería saber?
Actualmente, la procalcitonina no se considera como un sustituto de otras pruebas de laboratorio. Al contrario, proporciona información adicional que puede ser de gran ayuda a la hora de establecer un tratamiento adecuado y de manera rápida.

La detección precoz de infecciones bacterianas sistémicas, incluyendo las neumonías y las meningitis bacterianas, es de crucial importancia ya que, siendo fáciles de tratar, pueden poner en peligro la vida del individuo. No obstante, la utilización inapropiada de antibióticos en casos en los que la enfermedad no es de origen bacteriano puede suponer un retraso en la implantación del tratamiento adecuado; además, puede favorecer el desarrollo de microorganismos resistentes a antibióticos.

La utilidad de la procalcitonina en otros grupos poblacionales distintos de los que incluyen individuos críticamente enfermos hospitalizados en UCI se sigue evaluando. Su utilidad clínica y su abanico de utilización se conocerá mejor y con mayor exactitud a medida que se disponga de más estudios.

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Este artículo fue modificado por última vez 01.12.2013