Aspectos generales
La prueba de las células falciformes se utiliza para detectar, diagnosticar y confirmar una anemia falciforme (también llamada enfermedad de las células falciformes). La anemia falciforme es una enfermedad hereditaria que lleva a la producción de una variante de la hemoglobina anormal, la hemoglobina S (HbS or HgbS). En los glóbulos rojos (RBC), esta variante puede formar polímeros, cambiando la forma de disco normal de los hematíes a una característica forma de media luna (forma de hoz). Este cambio en la forma de los hematíes altera su capacidad de movimiento libre por todo el organismo, limitando la capacidad de la hemoglobina de transportar oxígeno y disminuyendo la vida de los hematíes de 120 días hasta unos 10-20 días. La persona afectada puede padecer una anemia, puesto que el organismo no puede sintetizar RBC a una velocidad mayor a la que son destruidos; el individuo puede sufrir episodios dolorosos y una gran variedad de complicaciones cuando las células falciformes se fijan y obstruyen los pequeños vasos sanguíneos.
La producción de la hemoglobina S proviene de una alteración (mutación) del gen "S". Un individuo con un gen S alterado presentará rasgos de células falciformes. En general, no presentará síntomas o problemas de salud, pero puede transmitir el gen a sus hijos. Cuando un individuo tiene dos copias del gen S (homozigoto SS), padece anemia falciforme. Un individuo con un gen S y otro con una de las otras variantes de hemoglobina, se dice que es doble heterozigoto. Este individuo también puede presentar síntomas y complicaciones derivadas de las células falciformes.








