Cultivo de heces

También conocido como: Cultivo de bacterias en heces
Nombre sistemático: Cultivo de enteropatógenos en heces
Pruebas relacionadas: Clostridium difficile y toxina del C. difficile, Parásitos en heces

¿Qué es lo que se analiza?
El cultivo de heces permite la detección e identificación de bacterias que causan infección en el tracto digestivo. Esta prueba distingue entre los tipos de bacterias que causan enfermedad (patógenas) y los tipos que se hallan normalmente formando parte de la flora intestinal. El cultivo de heces permite determinar si alguna bacteria patógena es la causa de los síntomas gastrointestinales (gastroenteritis).

Las bacterias de las heces son representativas de las que hay en el tracto gastrointestinal, que no es un ambiente estéril, ya que en él habitan bacterias y hongos que conforman la flora intestinal normal. Estos microorganismos juegan un papel importante en la digestión de la comida y en la protección contra el crecimiento de bacterias patógenas. A veces, el equilibrio de la flora intestinal se afecta por la administración de antibióticos de amplio espectro; estos fármacos inhiben el crecimiento de la flora normal a la vez que permiten la supervivencia de las bacterias resistentes a ellos, de tal manera que éstas acaban colonizando el tracto intestinal. El equilibrio de la flora intestinal también puede verse alterado por los fármacos anticancerosos o por enfermedades que debilitan el sistema inmune; así, se produce también un sobrecrecimiento bacteriano y aparecen las diarreas y el dolor abdominal.

Otras bacterias patógenas se introducen en el organismo a través de la comida y el agua contaminada. Algunos ejemplos de fuentes de contaminación incluyen huevos crudos o poco cocidos, carne de ave o vaca, leche no pasteurizada y agua contaminada de lagos, arroyos y, ocasionalmente, aguas de suministro comunitario.

Las personas que viajan a paises en vías de desarrollo tienen mayor riesgo de exponerse a estas bacterias patógenas. Muchas de estas bacterias son verdaderamente patógenas, mientras que otras son cepas de bacterias que conforman la flora normal intestinal de los nativos del país de destino, pero que causan alteraciones gastrointestinales a los turistas. Los viajeros se infectan al comer o beber algún producto contaminado con la bacteria, como agua del grifo, cubitos de hielo en la bebida, ensaladas frescas o comida de un vendedor ambulante.

Los síntomas más comunes de una infección bacteriana patógena son diarrea prolongada con sangre y moco en las heces, dolor abdominal y náuseas. Si la diarrea dura más de unos pocos días puede llevar a deshidratación y desequilibrio hidroelectrolítico, situación peligrosa en niños y ancianos. La deshidratación puede dar síntomas como piel seca, fatiga y ligero dolor de cabeza.

En casos más graves puede ser necesaria la hospitalización para reponer líquidos y electrolitos perdidos. Una complicación grave asociada a la diarrea es el síndrome hemolítico urémico, que se observa más frecuentemente en niños, ancianos o inmunodeprimidos infectados por una cepa de Escherichia coli productora de una toxina, ocasionando destrucción de los glóbulos rojos y fallo renal.

Algunas de las bacterias patógenas más frecuentes y sus fuentes de infección son:

  • Salmonella - a menudo se encuentra en los huevos crudos (incluso en los desinfectados), ave cruda y reptiles. Las mascotas, como lagartos y tortugas, pueden tener Salmonella en sus intestinos sin estar enfermos. Algunos individuos también pueden ser portadores de Salmonella. La Salmonella se puede transmitir entre personas
  • Shigella - se encuentra en agua y comida contaminada por heces, y puede contraerse la infección a partir de personas infectadas cuando no se han tomado medidas higiénicas adecuadas; es importante prevenir la diseminación de la infección por Shigella por ejemplo dentro del ámbito familiar, en un hospital de día o en los cuidadores a domicilio ya que con pocos microorganismos sobreviene la enfermedad
  • Campylobacter - se encuentra en ave cruda o poco cocinada; es la causa más común de diarrea en Estados Unidos y puede ser especialmente grave si llega a la circulación sanguínea; ocasionalmente causa complicaciones a largo plazo como artritis y síndrome de Guillain-Barré
  • Escherichia coli O157:H7 y otras cepas de E. coli productoras de toxinas (la mayoría de cepas de E. coli forman parte de la flora intestinal normal y no ocasionan enfermedad) - se encuentra en las hamburguesas de vacuno crudas o poco cocinadas, en espinacas o en sidra no pasteurizada. Causa diarrea sanguinolenta y puede producir el síndrome hemolítico urémico

También pueden causar diarrea una gran variedad de otras bacterias como Aeromonas sp., Staphylococcus aureus, Yersinia enterocolitica, Vibrio cholerae y otras especies de Vibrio.

¿Cómo se obtiene la muestra para el análisis?
Debe recogerse la muestra de heces frescas en un contenedor estéril. La muestra de heces no debería contaminarse con agua u orina. Una vez recogida, la muestra se tiene que enviar al laboratorio en menos de una hora, o en caso de no ser posible, colocarla en una frasco que contenga una solución conservante y enviarla al laboratorio lo más pronto posible.

¿Se requiere alguna preparación previa para asegurar la calidad de la muestra?
Para esta prueba no se requiere ninguna preparación especial.

NOTA: En el apartado, El laboratorio por dentro, encontrará información sobre la recogida y procesamiento de las muestras de sangre y los cultivos de esputo.


Este artículo fue modificado por última vez 15.06.2013