¿Qué es lo que se analiza?
El tripsinógeno es un proenzima, precursor inactivo de la tripsina, un enzima proteolítico. En condiciones normales, el tripsinógeno se sintetiza en el páncreas y se transporta hasta el intestino delgado. Allí se activa por la acción de un enzima situado en la mucosa intestinal, convirtiéndose en tripsina, una potente sustancia química responsable de romper las proteínas que forman parte de los alimentos en pequeños fragmentos, llamados péptidos.
En las personas con fibrosis quística, pueden existir obstrucciones mucosas que bloqueen los conductos pancreáticos que conducen al intestino delgado, impidiendo que el tripsinógeno y el quimiotripsinógeno lleguen al intestino, imposibilitando así la ruptura de las proteínas de los alimentos. En los niños, el cribado se realiza a través de la prueba de la tripsina inmunoreactiva (TIR). Los recién nacidos con FQ pueden presentar concentraciones elevadas de TIR en la sangre durante varios meses, mientras que en condiciones normales cualquier falso aumento de tripsinógeno retorna a concentraciones normales en pocas semanas.
En otras enfermedades, como la pancreatitis crónica y el cáncer de páncreas, la lesión del tejido pancreático puede causar un bloqueo impidiendo que el tripsinógeno alcance el intestino delgado. Las células que sintetizan tripsinógeno también pueden dañarse o destruirse, disminuyendo el aporte de éste al organismo. Tanto el bloqueo como el daño celular pueden ser la causa de una insuficiencia pancreática.
¿Cómo se obtiene la muestra para el análisis?
La muestra de sangre se obtiene a partir de una punción en el talón, en los recién nacidos o niños muy pequeños, mediante la recolección de una gota de sangre con un papel de filtro, o por punción de una vena del antebrazo.
Nota: En el apartado, El laboratorio por dentro, encontrará información sobre la recogida y procesamiento de las muestras de sangre y los cultivos de esputo.