¿Por qué hacer el análisis?
Para detectar trastornos renales o metabólicos, y para la detección de infecciones del tracto rutinario.
¿Cuándo hacer el análisis?
En el curso de un examen rutinario o cuando se padecen síntomas de infección del tracto urinario, como dolor abdominal, dolor lumbar, emisiones de orina frecuentes o dolorosas, o cuando aparece sangre en la orina; también formando parte de una revisión durante un embarazo, o de un ingreso hospitalario, o del estudio preoperatorio antes de una intervención quirúrgica.
¿Qué muestra se requiere?
Unos 20 mL de orina son suficientes; de preferencia, la primera micción (emisión de orina) de la mañana.