¿Por qué hacer el análisis?
Para evaluar la capacidad de la médula ósea de generar nuevos hematíes y para diferenciar la anemia debida a pérdidas de sangre (ferropénica) o a destrucción de hematíes (hemolítica) de la anemia consecuencia de un descenso en la producción de glóbulos rojos (aplásica); para ayudar a monitorizar la respuesta de la médula ósea y la vuelta a la normalidad en su funcionalidad después de tratamiento con quimioterapia, transplante de médula ósea o para el seguimiento después del tratamiento de una anemia por deficiencia de hierro.
¿Cuándo hacer el análisis?
Si un paciente sufre un descenso o un aumento del recuento de góbulos rojos, de la hemoglobina y del hematocrito y el médico quiere evaluar la funcionalidad de la médula ósea.
¿Qué muestra se requiere?
Una muestra de sangre venosa , o bien obtenida por punción del dedo o incluso del talón (en recién nacidos).