Detección del Alzheimer
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11.05.2018.

La detección precoz de la enfermedad de Alzheimer (EA) es de gran utilidad para mejorar el tratamiento de los pacientes y retrasar la aparición de los síntomas.

Actualmente las técnicas de detección precoz incluyen métodos agresivos como la obtención del líquido cefalorraquídeo, o muy caras y complejas  como la Tomografía de Emisión de Positrones (TEP), por lo que el desarrollo de técnicas asequibles facilitaría mucho su estudio.

Recientemente se ha publicado un estudio basado en el seguimiento durante años de pacientes de edad avanzada en el que se analiza la estructura secundaria de la proteína β-amiloide (Aß) en plasma, cuya alteración en el cerebro es la responsable de la aparición de la enfermedad.

En este estudio se demuestra que el cambio estructural que indica EA correlaciona muy bien con los resultados obtenidos en el análisis de líquido cefalorraquídeo y los estudios de imagen mediante TEP.

Además este marcador identifica a los pacientes con EA varios años antes del diagnóstico clínico; aquellos con resultados positivos tendrían una probabilidad de aparición de la enfermedad 7,9 veces superior.

Por tratarse de un marcador plasmático puede usarse como cribado de rutina, al ser barato y mínimamente invasivo, y permitirá seleccionar  con mayor precisión los pacientes que deberían estudiarse mediante PET o análisis del LCR y descartar a los que no sería necesario someter a tales estudios.

Bibliografía

A Nabers, L. Perna, J. Lange, et al. Amyloid blood biomarker detects Alzheimer's disease  EMBO Molecular Medicine (2018) e8763. DOI 10.15252/emmm.201708763